PERCEPCIÓN DE AUTOEFICACIA EN LA PREVENCIÓN DEL VIH DESDE UNA PERSPECTIVA DE GÉNERO EN ADOLESCENTES QUE CONCURREN A UN HOSPITAL PÚBLICO DE CABA

Contenido principal del artículo

Adriana Malanca
Gloria Barranza
Julieta Nachajon
Marta N Garcia
Hugo Bandullo

Desde la aparición del VIH, los esfuerzos preventivos por erradicar la expansión de la epidemia, se han centrado en proporcionar a los jóvenes información básica sobre los comportamientos sexuales de riesgo y la necesidad de prevenir la transmisión del VIH. Sin embargo, como ha demostrado la literatura científica, los conocimientos son un componente necesario pero no suficiente para lograr la realización de conductas sexuales seguras. La Teoría Social Cognitiva propuso para explicar el no uso sistemático del preservativo, el Modelo de Autoeficacia. Este se basa en la percepción de una persona como capaz de controlar su comportamiento.


Palabras clave: HIV, Prevención, adolescentes.


 


La investigación que dio origen a este artículo fue financiada por el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires a través de una beca otorgada a la Licenciada Adriana Malanca, período noviembre 2015 a noviebre 2016. El Dr. Hugo Pandullo, jefe del Servicio de Pediatría y las pediatras Barraza, Gloria; Nachajón, Julieta.; García, Marta, colaboraron sustancialmente en el desarrollo de la misma. El trabajo fue realizado en el Hospital Ramos Mejía de la Ciudad de Buenos Aires.


ASPECTOS ÉTICOS-REGULATORIOS


El estudio fue presentado al Comité de Ética en Investigación del Hospital General de Agudos J.M. Ramos Mejía para su evaluación y fue aprobado por esa instancia, el CODEI y la Dirección del Hospital, siguiendo la norma vigente.


Consentimiento informado (CI): 


Se solicitó la firma del CI a todos los pacientes/representantes legales de los mismos para participar en el estudio. El investigador entregó una copia del consentimiento informado al paciente y una copia firmada se conservó en la carpeta con el material del paciente.


Aspectos regulatorios: 


Este estudio se llevó a cabo de acuerdo con los principios enunciados en la Declaración de Helsinki y sus enmiendas, incluyendo la última Enmienda, realizada en Seúl en el año 2008. 


INTRODUCCIÓN:


Desde la aparición del VIH hasta ahora, fueron variando las problemáticas, los modos de pensarlas y nuestras capacidades de implementar respuestas. No obstante, los datos reafirman un perfil metropolitano de la epidemia en el que predomina la transmisión sexual tanto en hombres como en mujeres y pone en evidencia algunas situaciones preocupantes que es necesario abordar más activamente.
Sabemos que en relación a la prevención del VIH muchos jóvenes no usan preservativos en forma sistemática. Este hecho ha motivado que la Teoría Social Cognitiva propusiera el Modelo de Autoeficacia como una explicación para el no uso sistemático del preservativo. Este modelo entiende que la conducta está mediada por un proceso de evaluación cognitiva en el cual las personas integran conocimientos, expectativas de resultados, estados emocionales, influencias sociales y experiencias pasadas, de forma que logran estimar su habilidad para afrontar una determinada situación. Por lo tanto, que una persona utilice el preservativo, no sólo dependerá de los recursos que disponga para utilizarlo, sino también de la confianza en sí misma que tenga para realizar la acción.
En nuestro país durante el 2015 se volvió obligatoria la implementación de la Ley de Educación Sexual Integral Nº 26150 dictada en el 2005. La ley establece que “todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos” (Nivel inicial, primario y secundario).
Se entiende por educación sexual integral a aquella que “…articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos.” Uno de los objetivos del Programa ESI es “Incorporar la educación sexual integral dentro de las propuestas educativas orientadas a la formación armónica, equilibrada y permanente de las personas”. Adicionalmente con la sanción de la Ley 26.061, de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, en el año 2005, se inauguró un nuevo paradigma para la infancia de nuestro país ya que niños, niñas y adolescentes dejan de ser entendidos como objetos bajo la tutela del Estado para pasar a ser reconocidos como sujetos de pleno derecho. Esto implica que los adolescentes no sólo reciben la información necesaria si no que son actores activos en el rol de empoderarse de sus derechos. No obstante los informes en relación a la transmisión del VIH no logran las metas del milenio y los jóvenes siguen siendo vulnerables a contraer enfermedades de transmisión sexual.
Nuestro estudio se diseñó para acercarnos a la población adolescente que concurre a nuestro centro y conocer su situación en relación a la salud ya la prevención del VIH-SIDA desde una perspectiva de género.
Consideramos la prevención como uno de los pilares de la salud y en este sentido los adolescentes podrían ser un grupo de riesgo.


Objetivo:


Primario: Comparar la Autoeficacia percibida en la prevención del VIH según el género.
Secundarios: Describir si reciben información sobre VIH y las fuentes de la misma. Describir barreras de accesibilidad y uso del Centro de Salud. 


Material y métodos:


La población objetivo fueron adolescentes de 14 a 19 años que concurrieron al centro entre noviembre 2015- julio 2016. El muestreo fue no probabilístico, se realizaron evaluaciones de hasta 10 pacientes consecutivas por día de atención, hasta obtener 350. El tamaño de la muestra fue calculado en función de los datos estadísticos de consultas al Servicio (3742) durante el 2014.Se les brindó un cuestionario anónimo y auto-administrable dividido en 3 secciones con un total de 12 preguntas. Las secciones fueron: 1.Datos Socio-demográficos. 2. Información sobre VIH. 3. Accesibilidad y Uso del Centro de Salud. Se aplicó la Escala de autoeficacia para evitar conductas sexuales de riesgo para el contagio del VIH-SIDA (SEA 27)7. Para el análisis se utilizó el software PSPP (libre). Se utilizó la prueba estadística paramétrica t de student para determinar la presencia de diferencias significativas en autoeficacia en función del género de los participantes.
Palabras Clave: Prevención, HIV, autoeficaciay adolescentes. 


Resultados:


La muestra original fue de 345 participantes, los datos depurados con 100% de respuestas fueron 297 (160 femeninos y 137 masculinos). La edad media fue de 16.24 años con una mediana y moda de 16 años. No se consideró el motivo de consulta para la selección de la muestra y el porcentaje de VIH+ fue desconocido. Se recogieron datos de variables sociodemográficas y socioeconómicas. El 54% fueron mujeres y 46% varones. El 89% estudiaban. (Tabla 1)
El nivel de información fue variable de acuerdo al tipo de contenidos explorados: Refirieron tener conciencia de que se trata de una enfermedad que se puede prevenir a través del uso del preservativo el 82% y que es de transmisión sexual el 93%. Conocían métodos diagnósticos solo el 20%. Sabían que se trata de una enfermedad crónica el 22% y conocían que hay tratamiento el 40%.  
La autoeficacia se midió a través de la Escala SEA 27.
Los resultados generales fueron una media de la Escala de 84,04; lo cual se interpreta como una población con percepción media de autoeficacia para prevenir el VIH. Hay diferencia significativa en la comparación por género. Hay menos eficacia para prevenir el VIH en el género masculino (media de 79,7 m entras que en el género femenino 88,4) (Gráfico 2). Presentan valores por debajo del promedio en relación a rechazar tener relaciones sexuales en diversas situaciones y valores altos en usar preservativos correctamente. En el género femenino tienen más media y menor varianza. Presentan una distribución más homogénea, no obstante ambos géneros presentaron valores muy bajos en dialogar con los padres y actitud hacia la monogamia.
Las fuentes de Información sobre VIH-SIDA fueron principalmente docentes 61% y familia 40% (gráfico 3).
En relación al acceso y la utilización de las prestaciones de nuestro centro el 29% refirieron conseguir turno en la semana de solicitarlo, el 12% dentro de los 15 días y el 58% no sabían. Consideraron que tenían mucho tiempo de espera para la atención el 36%, consideraron que no esperaban mucho el 29%, no sabían el 34%. Consideraron que tenían mucho tiempo de espera para hacerse el test de VIH el 17%, consideraron que no había tiempo de espera para hacerse el Test de IH el 8%. No sabían, no lo hicieron el 74%. Consideraron que tenían mucho tiempo de espera para otros procedimientos diagnósticos el 55%. Consideraron que no tuvieron tiempo de espera para otros procedimientos diagnósticos el 17%. No sabían el 27%. Consideraron que tienen mucho costo económico de viaje hasta el Hospital el 25% (Tabla 4).


Conclusiones:


La autoeficacia media sumada a la baja percepción de riesgo de contraer esta enfermedad podría ser una dificultad en los jóvenes. Son más autoeficaces en lo que se refiere al uso del preservativo y preguntar a la pareja sobre conductas de riesgo, que para rechazar relaciones sexuales bajo diferentes circunstancias, ser fieles y dialogar con los padres.
En función de que la mayor fuente de información son los educadores consideramos que hay que reforzar y actualizar contenidos en ese ámbito.
En relación a las barreras de accesibilidad y usos del centro de Salud, observamos que hay buen acceso sobre todo de jóvenes de género masculino que a estas edades suelen ser difíciles de convocar. No obstante es importante promover autonomía ya que una proporción importante de jóvenes tenían escaso conocimiento del uso del centro de salud.
En función de que la autoeficacia puede contribuir a desarrollar conductas seguras y a mantener la motivación necesaria para una constante prevención es importante promover dispositivos en educación donde esté incluido este tipo de enfoque.  
A su vez los efectores de salud deberían reforzar mensajes de prevención para reducir riesgos en la adolescencia.
Discusión: La limitación principal de ese estudio es el autorreporte, el cual podría diferir de lo que en realidad sucede, pues las respuestas podrían estar influenciadas por lo que está socialmente aceptado, particularmente en tópicos sensitivos.
El cuestionario utilizado para indagar información y usos del centro de salud no estaba validado. Se espera en próximos estudios reforzar estos contenidos.Hubo bajo registro de rechazo, 4%. Tuvo que ver con inhibiciones porque concurrían con sus padres, o su sintomatología clínica era prioritaria y no facilitaba responder la encuesta.


TABLAS, GRÁFICOS Y FIGURAS


Tabla 1 datos socio-demográficos  


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Gráfico 2. Fuentes de información sobre VIH en adolescentes


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Gráfico 3


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Tabla 4


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 Buenos Aires,  junio de 2017


 


Referencias Bibliográficas


ABandura, A. (1994). Social Cognitive Theory and exercise of control over HIV infection. En R. J. DiClemente y J. L. Peterson (Eds.), Preventing AIDS: Theories and methods of behavioral intervention (cap. 3). Nueva York: PlenumPress.


Bayés, R. (1995). Sida y Psicología. Madrid: Martínez Roca.


Boletín sobre VIH-SIDA y ETS en Argentina (2015). http:// www.msal.gob.ar/sida/images/stories/4-publicaciones/ pdf/2015-1118_boletin-VIH-2015.pdf.


Bonino, Luis (1999). “Varones, género y Salud mental” deconstruyendo la normalidad masculina. Ed: Segarra y Carabí Barcelona España.


Fisher, Jeffrey D. y Fisher, William A., “Enfoques teóricos para el cambio a nivel individual en el comportamiento del riesgo del VIH” (2000). Documentos de CHIP. Http://digitalcommons.uconn.edu/chip_ docs/4a.


“LeydeeducaciónSexualIntegral”file:///C:/Users/pcc/Desktop/ Ley_educ_sexual.pdf


López-Rosales, Fuentesanta; Moral-de la Rubia, José (2001); Validación de una escala de autoeficacia para la prevención del SIDA en adolescentes. Salud pública Méx vol.43 no.5.


ONUSIDA (2016). Obtenido de http://www.onusida-latina. org/es/noticias/147-noticias-regionales/706-nuevos- objetivos-para-reducir-la-epidemia-del-vihen- latinoamerica-y-el-caribe-para-2020.html.

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Articulos Cientificos
Curriculum del autor/a

Adriana Malanca

adrianamalanca@yahoo.com.ar

Psicóloga. Psicoanalista. Becaria de Investigación del Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires (2012-2016). Asesora en calidad de experta, en programas de Adherencia a HAART en Niños, Jóvenes y adultos viviendo con VIH (1998 hasta la fecha).

Gloria Barranza

dragaybor@yahoo.com.ar

Médica pediatra en el Servicio de pediatría del Hospital Ramos Mejía. Especialista en adolescencia

Julieta Nachajon

jnachajon@gmail.com

Médica pediatra en el Servicio de pediatría del Hospital Ramos Mejía. Especialista en adolescencia. 

 

Marta N Garcia

martanoemigarcia@gmail.com

Médica pediatra en el Servicio de pediatría del Hospital Ramos Mejía. Especialista en adolescencia.

Hugo Bandullo

Pediatria027@gmail.com

Médico pediatra en el Servicio de pediatría del Hospital Ramos Mejía.