Los Nuevos Parámetros Culturales de los Adultos Mayores y Pandemia

Contenido principal del artículo

Monica Burstein
Laura Santillán

La presente investigación se realiza en Buenos Aires con personas de 60 a 85 años, en una franja de clase social media. Comenzamos a tomar encuestas en el mes de noviembre de 2019 y finalizamos en abril de 2020, utilizando una metodología mixta cuanti-cualitativa 


El trabajo está pensado para indagar acerca de los nuevos parámetros culturales de los adultos mayores A partir de la decisión gubernamental del aislamiento social preventivo y obligatorio, por la pandemia de coronavirus, agregamos un objetivo que luego se mencionará. 


Durante la cuarentena, modificamos la forma de tomar las entrevistas convirtiéndolas exclusivamente en encuentros on line.  Obtuvimos ciento cuatro cuestionarios con respuestas sobre los valores culturales importantes para los adultos mayores y veinte entrevistas comparativas cualitativas con preguntas abiertas, que tomamos a los mismos encuestados, con el nuevo objetivo de comprender si hubo un cambio en sus valores al ser afectados por el aislamiento social.


Al finalizar, además de las conclusiones, se señalan nuevos interrogantes que nos surgen al aproximarnos a las personas que afrontan una situación disruptiva que modificó su cotidianidad.


Palabras clave: Adulto mayor, longevidad, calidad de vida, cultura, valores, pandemia, investigación cuanti-cualitativa.


Fecha de Recepción 12/6/20 


Fecha de Aceptación 15/7/20


Introducción

El presente trabajo aborda la temática de una nueva cultura de los adultos mayores en la era de la posmodernidad. Si nos remitimos a la historia y observamos el lugar simbólico que antiguamente tenían los ancianos –etimológicamente, los que van antes–, podríamos decir que entonces eran los sabios y fuertes. En las sociedades cazadoras-recolectoras, antes de la escritura, fueron los trasmisores de las tradiciones. En las sociedades agrícolas y ganaderas, los que se encargaban de tareas de preservación del grupo: fabricaban herramientas, cuidaban el ganado, trasmitían saberes de la agricultura y organizaban las ceremonias religiosas. En la sociedad industrial en cambio, aislados de la producción, pasaron a ser los abuelos o los viejos. Es decir, de fuertes a dueños de saberes y de dueños de saberes a la invisibilidad y la anomia. En esta investigación, queremos sondear si en esa invisibilidad, y en algunos segmentos, se instituyen nuevos valores culturales. Si así fuera, además nos preguntaremos cuáles son las particularidades de este acontecer.


Planteo del Problema

En la posmodernidad, los avances científicos permitieron que la edad cronológica se prolongara, y que la calidad de vida, en algunos segmentos sociales, aumentara 1. De esta manera, hallamos que hasta ayer la jubilación implicaba “el descanso”, pero hoy ya no es así. Actualmente, ellos cantan, bailan, encuentran pareja estable o circunstancial en páginas de citas, estudian maestrías, hacen deporte, se divorcian, conforman familias ensambladas, a veces los hombres tienen un último hijo a la edad de la abuelez, descubren nuevas formas de encuentros sexuales y otros transcursos vitales 2. Entonces nos preguntamos: ¿Cuáles son los nuevos valores que guían la existencia de los adultos mayores? ¿Cuál es el lugar de estos últimos en el imaginario social? Sorprenden con ciertas conductas, que algunas décadas atrás hubieran sido diagnosticadas como patológicas. ¿Qué cambios hay en sus ideales, sus aspiraciones y sus creencias, comparados con los llamados “abuelos” de generaciones anteriores? Más adelante se retoman estas preguntas con mayor especificidad.  Justamente, nos proponemos el estudio y análisis de las tendencias yuxtapuestas halladas en sus valores culturales. Es decir, nos llama la atención la libertad y jovialidad que parecen ser parte de su estilo de afrontamiento. Sin embargo, por otra parte, también observamos que los mismos adultos mayores están atravesados por los prejuicios hacia la vejez, ya que estos últimos aún habitan en nuestra sociedad. 


Finalmente consideramos que una mayor comprensión de los cambios acaecidos en este segmento etario, en estas épocas posmodernas, nos permitirá aplicar estos conocimientos en la atención de pacientes y en los trabajos de prevención en salud mental


Estado del arte

Se toman publicaciones de los últimos doce años. Se presentan reunidas en documento internacional, documentos nacionales, revistas científicas y congresos.


Documentos internacionales

Organización Mundial de la Salud (2015). En un documento denominado Informe Mundial sobre el Envejecimiento y la Salud, la OMS focaliza en el concepto de Envejecimiento saludable, y ofrece un mensaje optimista: con las políticas adecuadas, el envejecer puede ser una nueva oportunidad.


National Institute on Aging y el National Institute of Health (2007). Las tendencias emergentes como resultado del envejecimiento mundial son: “• Una población envejecida • El aumento en la esperanza de vida • El creciente número de ‘personas realmente viejas’ (de 85 años y más) • El aumento de enfermedades crónicas • El envejecimiento y descenso de la población • La cambiante estructura familiar (la gente vive más y tiene menos hijos) • El cambio en los modelos de trabajo y jubilación • La evolución de los sistemas de seguridad social • Nuevos desafíos económicos emergentes”.


Documentos y publicaciones nacionales

Longevidad y Cuidados de larga duración en la Argentina. Propuestas para el 2020 a 2030 Fundación Navarro Viola.  El documento indaga y ofrece conclusiones, sobre la población de adultos mayores y sus cuidados. Realiza propuestas para el próximo decenio con una mirada optimista sobre los adultos mayores.


Ricardo Iacub. Seminario Diversidad cultural y envejecimiento: la familia y la comunidad compilado por Ricardo Iacub. (2014). Iacub, Ricardo, 1.a ed. compendiada, Buenos Aires: Larna Argentina, 2016. Libro digital, PDF Archivo Digital: descarga y online ISBN 978-987-42-1283-2. Hace una recopilación de distintos autores. La Licenciada Marina Canal relata acerca de los paradigmas del AM en el siglo XXI y sus nuevas identidades y plantea la idea de pensar los nuevos modos del envejecer, como una creación. Nota como pasó a ser importante el plus de placer de las experiencias, por sobre la exigencia y la capacidad de disfrutar. Niega la pasividad y el aislamiento, un mito instituido en parte de nuestra sociedad.


Sergio Fajn. Consideraciones sobre el duelo y el juego en el envejecimiento normal. Capítulo de libro: Viejos nuevos, nuevos viejos. El autor plantea una nueva mirada sobre el adulto mayor. Se trata de un adulto mayor que lo sorprende. “Dispuestos a las cosas más insólitas, insólitas para mí, para mi cabeza que no alcanzaba a imaginarlos capaces de hacer y de pensar un montón de cuestiones, hallazgo que, tiempo después, descubriría con el nombre de envejecimiento normal. Esto provocó unas cuantas rupturas: de suponerlos frágiles, impotentes y dependientes a sorprenderme de que ahí había deseos de vivir, de ir para adelante, de búsquedas, de querer divertirse, la avidez por la alegría y el baile, por salir, pasear, conocer, consumirse la vida, de que no les alcance el tiempo”.


Oddone, María Julieta. Los trabajadores de mayor edad: empleo y desprendimiento laboral. Buenos Aires: Clacso. Documento de Trabajo 38. Jubilación; http: //biblioteca clacso.edu.ar/ Argentina/ceil-conicet/ 20110414123417/ oddone-1.pdf. La autora analiza las características del empleo y de la jubilación. Expone un claro panorama de lo que sucede al llegar a la edad de jubilarse, con la esfera de la Actividad. Si bien no se trata del tema que vamos a investigar exactamente, podemos inferir la importancia de los mitos y prejuicios que pueden verse en relación con adelantar la edad de retiro. Se transcriben las conclusiones finales: “A lo largo del presente trabajo hemos podido obtener información que consideramos ilustrativa sobre los temas referidos a envejecimiento, empleo y retiro laboral. La población activa muestra un envejecimiento como consecuencia del correspondiente a la estructura demográfica del país.  Se puede inferir una regulación del mercado laboral, que adelanta las edades del retiro, donde la jubilación aparece como variable de ajuste de la desocupación. Surge de este estudio el estigma que pesa sobre los trabajadores de mayor edad en cuanto a la disminución de sus capacidades y rendimiento”. 


Hernán Otero. Datos según Anuario del Centro de Estudios Históricos “Prof. Carlos S. A. Segreti”, Córdoba (Argentina), año 13, NÚM. 13, 2013, pp. 93-108. ISSN 1666-6836. Este texto analiza las múltiples dificultades teóricas y metodológicas del estudio histórico de ese colectivo etario. En segundo término, recorre la principal producción historiográfica existente con el fin de proponer una agenda de investigación, atenta a las fuentes y problemas específicos del caso argentino. 


Revistas Científicas

Arrubia, Eduardo. “Viejos Humanos y Sexuales”. Intersecciones en Comunicación; Olavarría; vol. 9, pp. 67-89, (2016). Se trata de una reivindicación jurídica antropológica de la sexualidad en la vejez. El autor habla de una postgerontología y nos muestra un estudio político, cultural y ético del envejecimiento humano, con foco en la diversidad sexual. 


Dabove, M. Isolina y Arrubia, Eduardo. ¿Demasiado vieja para el sexo? Artículo publicado en la Revista Digital Derecho y Ciencias Sociales 3. Se trata de un caso del derecho que evidencia el cambio de valores culturales Una mujer lesionada en su vagina en una operación ginecológica, hubiera recibido menos indemnización considerando que ya era madre y tenía más de cincuenta años. El tribunal, finalmente, falló a su favor, otorgándole lo que le correspondía, sin discriminar por edad o por ser madre.


Gutiérrez Cuéllar, Paola Carmina. Percepciones, imágenes y opiniones sobre la vejez desde la mirada de los adultos y jóvenes en México, (2019). Espiral (Guadalajara), 26(75), 197-237. https://dx.doi.org/10.32870/eees.v26i75.7024. Muestra que esta etapa es definida por los jóvenes, a través de las debilidades físicas y las pérdidas, junto con opiniones contradictorias sobre el papel de la familia y el Estado.


Newsletter: Hacer frente a los retos globales del envejecimiento, (2019). Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría. Aging News, vol. 4, NÚM. 2, Enero. El artículo coincide con otros ya mencionados al decir que, en los países desarrollados, la esperanza de vida se ha duplicado en los últimos doscientos años gracias a las mejoras en el estilo de vida, a los mejores hábitos alimenticios y al progreso médico. Al mismo tiempo indaga acerca de cómo envejecer ya que la creciente proporción de personas ancianas enfermas, en muchas poblaciones, es un desafío social global.


Contexto conceptual 

En los años 1980-2000, diversos autores confluyeron en lo que en ese momento fue una novedosa teorización acerca de lo humano. Los nuevos paradigmas de la ciencia, al derribar las columnas que sostenían las lógicas de la modernidad, abrieron las puertas a una nueva convergencia interdisciplinaria. Así, los descubrimientos de la física cuántica y de la biología, las ciencias cognitivas post-racionalistas, la segunda cibernética, la teoría de los sistemas y otras perspectivas del postmodernismo permitieron la elaboración de una nueva epistemología.   


Sin dejar de lado las ideas del psicoanálisis freudiano y tomando en cuenta los escritos de Salvarezza 4 y de Iacub 5, el contexto teórico en el que se apoya este proyecto integra autores con propuestas de esa nueva epistemología. A continuación, se enumeran los conceptos que hacen al sustento teórico de la investigación.


Cultura y Parámetros culturales. A los fines de este trabajo definimos la cultura como un conjunto de valores, creencias, sistema de signos y símbolos, procesos, modos de vida, costumbres, tradiciones, hábitos, patrones, herramientas y conocimiento que orientan una sociedad en un momento histórico determinado. Tomaremos el concepto Valores como un conjunto de ideales y aspiraciones de un grupo social, para investigar el segmento elegido.


Metodología Transdisciplinaria. Dice el Dr. Ernesto César Liendo, que para mantener la psicología actualizada es necesaria la convergencia de diferentes disciplinas de la ciencia. Para que las teorías acompañen la evolución, según este autor, se requiere apelar a la contribución de conocimientos de otras disciplinas que enriquecen la realidad simbólica. En este trabajo se toman aportes de la antropología cultural, de la psicología social, del psicoanálisis y de la nueva epistemología que fundamenta diversas escuelas psicológicas.


Crisis evolutiva. Frank Pittman, focalizando en las etapas vitales de una familia, habla de Cuatro Categorías: Crisis de Desarrollo. Desgracias inesperadas. Crisis Estructurales. Crisis de Desvalimiento. Las características de la etapa que nos proponemos estudiar son parte de una crisis del desarrollo que se resuelve con un salto a un mayor bienestar, en el mejor de los casos. Por supuesto, durante este tramo evolutivo, al igual que en otros, puede darse cualquiera de las otras crisis. 


Constructos simbólicos personales. El psiquiatra y psicoterapeuta italiano Vittorio Guidano, (1944-1999) es un referente de la psicología cognitiva constructivista. Este autor, influenciado por la teoría del apego afectivo, le dio importancia a lo racional y a lo emocional subjetivo. Utiliza el concepto Organización del Significado Personal para referirse a una organización específica de los procesos de conocimiento personales que gradualmente emergen a lo largo del curso del desarrollo individual, y de acuerdo con cómo construye la persona su realidad, en otras palabras, de acuerdo a sus constructos personales simbólicos.


El ser humano social. Humberto Maturana, biólogo chileno, ganador de varios premios científicos, argumenta que el ser humano es social y lo social es humano. Según su perspectiva, los seres vivos somos determinados por nuestra estructura y nuestra realidad se construye en el lenguajear (con-versaciones). Es muy sugerente al respecto, el título de su libro Realidad, ¿objetiva o construida?. A partir de sus descubrimientos la realidad humana comenzó a ser vista como la construcción activa de un sistema estructural desde un contexto de conversación.


La realidad construida en la cultura. Paul Watzlawick –autor de la Teoría de la comunicación e iniciador de la psicoterapia familiar sistémica– afirma que en las relaciones humanas no existen verdades únicas. Para este pensador, lo “normal” en una cultura es lo diverso. Se refiere a la diversidad de formas de acción e interpretación de los individuos. La comunicación es la clave. La formulación de los axiomas de la comunicación aportaron a la comprensión de los sistemas humanos.


Imaginario Social. Para Cornelius Castoriadis, un imaginario social tiene un doble modo de existir: lo instituido y lo instituyente. La primera se refiere a que las significaciones sociales descansan sobre instituciones cristalizadas. Lo instituyente en cambio, se refiere a ese colectivo anónimo que dinamiza ciertas transformaciones sociales. Lo instituyente es la creación, la invención, en su significado más profundo del término, de una forma histórico / subjetiva que hasta ese preciso momento no existía (Bonano). Los adultos mayores, como instituyentes, están creando nuevas imágenes sociales.


Objetivos de la Investigación

Los objetivos de este trabajo de investigación se centran en analizar e indagar acerca de los valores de los adultos mayores que subyacen a esta nueva forma de estar en el mundo. Nos parece importante comprender esta etapa etaria a la luz de las nuevas épocas, como ya mencionamos, para aplicar estos conocimientos en la psicología clínica y en la prevención de la salud mental. Ahora, nos formularemos las siguientes preguntas:


- ¿Cuáles son los valores de los adultos mayores del segmento a estudiar que sostienen su modo de estar en el mundo?


- ¿Qué cambios hubo en estos valores a partir del impacto de la situación de cuarentena y aislamiento?


- ¿Qué diferencias encontramos comparativamente en los adultos mayores de estas épocas posmodernas, en relación con aquellos de las épocas modernas?


- ¿Qué importancia les dan los mismos adultos mayores a los prejuicios sociales respecto del envejecimiento? 


Metodología

En este trabajo se realiza una selección de una muestra de 104 personas durante 2019 y 2020, antes y durante la cuarentena. Se toma un segmento de 60 a 85 años, de clase sociocultural media, sin deterioro cognitivo y con deterioro cognitivo leve, en CABA y provincia de Buenos Aires (zona sur y zona oeste). Luego se realiza una Entrevista individual breve a cada participante de la muestra, que incluye la toma del Cuestionario (Ver Anexo I). Se realizan también cuestionarios vía internet con conversaciones individuales y grupales sobre temas pertinentes al objetivo planteado.


A la semana de declarada la cuarentena se realiza una muestra comparativa con veinte entrevistas cualitativas con los mismos participantes, tomados al azar, en la que se incluyen dos preguntas abiertas y el mismo cuestionario. Se continúan las entrevistas hasta abril de 2020 con toma de cuestionarios, exclusivamente en forma remota, respetando el aislamiento social. 


Trabajo de Campo 
Recolección de la información. La relación con los participantes se estableció a través de:

-Grupos de talleres de memoria


-Grupos de actividades recreativas


-Grupos de deportes


-Cursos de computación para adultos mayores


Instrumentos
  1. Cuestionario de Valores culturales para Adultos Mayores (Anexo I). Se incluyen los nuevos valores culturales investigados por otros autores (ver Estado del Arte), y manifestados por ellos mismos en entrevistas tomadas en una prueba piloto y los prejuicios de acuerdo con documento del INADI 6.  

  2. Entrevista Cualitativa abierta. La entrevista en profundidad presencial o remota se construye a partir de un encuentro entrevistador/entrevistado con el objetivo de adentrarse en su intimidad y comprender los relatos. 

  3. Entrevista Cualitativa abierta, para la muestra comparativa, de una hora cada una, tomadas al azar del grupo que ya había sido encuestado. Estas entrevistas (telefónicas) se basan en la escucha a la persona y además se les pregunta:

-Si el estado de aislamiento modificó los valores que le resultaban importantes cuando respondió la primera encuesta. Si hay algún ítem nuevo que se agrega debido a la situación disruptiva de la cotidianeidad.


-Cuál es su estado de ánimo en esta situación y su percepción de bienestar.


Resultados


Los resultados revelan un nuevo paradigma cultural en los mayores, diferente del que imperaba hace algunas décadas y que estaba impregnado de estereotipos, como lo expresa la gráfica de la Figura 1. Al comienzo de la cuarentena, y encuestada la mitad de la muestra, el orden de prioridades de los principales valores seleccionados como “muy importantes” es el siguiente: “Tener amigos”, “La familia (hijos, nietos)”, “Gozar de buena salud física y mental”, “Realizar actividades significativas y deseadas (deportes, viajes, bailar, cantar, etc.)”, “Gozar del descanso y la tranquilidad”, “Tener un proyecto de vida nuevo: algo que siempre quise hacer”, “Vivir de un modo seguro y sin sobresaltos”, “Ser amado/a, la intimidad y el erotismo”.


Los ítems menos elegidos son los que apuntan a los mitos y prejuicios: “Aceptar y ocupar un lugar más pasivo”, “Contar con hijos o familiares de quienes depender”, “Estar con gente de la misma edad, ya que nos parecemos”. 


Las veinte entrevistas cualitativas comparativas, con preguntas abiertas que se muestran en la Figura 2, despliegan una diversidad de respuestas, de acuerdo con la personalidad y situación vital. En cambio, los valores que son importantes y en algún caso se viven como sostén anímico, aún se mantienen sin variaciones; los prejuicios también y no afectan la autopercepción del bienestar. En el contexto de restricción ambiental a una semana de la cuarentena, esencialmente los valores no cambiaron, y en todo caso, se intensifica su importancia. Si pensamos en los valores como lo más estable, los resultados cobran este sentido. 


Un 50% dice haber logrado una calidad de vida satisfactoria en aislamiento, apoyándose en actividades significativas, modificadas de acuerdo a la situación, por ejemplo: sostener los vínculos de amistad a través de diferentes plataformas que permiten encuentros virtuales.   


La mayoría de los entrevistados manifiestan la necesidad de estar activos y con proyectos, rechazan a la palabra viejo/a y “abuelo/a”, así como también rechazan depender de los hijos. En cambio, les surge la necesidad de sentirse útiles para la familia. Quienes tienen nietos manifiestan el deseo de verlos y hay necesidad de encuentros –al menos virtuales– y de ternura en estas relaciones afectivas.      Encontramos una persona con patología psicológica severa que mejora al cambiar el contexto (“ahora todos estamos impedidos”, sería su creencia). También lo contrario, personas con patologías psicológicas severas que empeoran gravemente.


A cincuenta días del aislamiento social, encuestada y entrevistada el total de la muestra, como puede observarse en la Figura 3, siguen siendo elegidos los valores nuevos de la cultura, pero en diferente orden: “Gozar de buena salud física y mental” y “La familia, hijos y nietos” pasaron a ser muy importantes y están en primer lugar, luego “Los amigos”, “Gozar del descanso y tranquilidad”, “Realizar actividades deseadas”, “Vivir de un modo seguro y sin sobresaltos”, “Tener un proyecto nuevo de vida, algo que siempre quise y hasta ahora no lo había hecho” y “Ser amado, la intimidad, el erotismo”. Y vuelven a ser rechazados los valores que tienen relación con mitos y prejuicios provenientes de creencias de la cultura del siglo pasado.    


Luego de haber entrevistado a personas con deterioro cognitivo leve –10% del total de la muestra– y a personas sin deterioro cognitivo alguno, observamos que la presencia de deterioro cognitivo no incide en definir los valores culturales. Asimismo, tampoco conduce necesariamente al agravamiento de la calidad de vida en este contexto. 


Las personas que refieren cuadros de malestar psíquico aumentaron de un 10% a un 20%. Incluimos en esta cifra cuadros psicopatológicos, es decir, descontamos a las personas que presentan signos aislados esperables derivados del encierro –tristeza, miedos, temor a enfermarse, irritabilidad, dificultades para dormir–.


Figura 1. Resultados en el mes febrero, antes de la cuarentena


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Figura 2. Resultados de 20 Entrevistas comparativas tomadas al azar dentro de la muestra a la semana de la cuarentena


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Figura 3. Resultados después de 50 días de cuarentena, con el total de la muestra


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Referencias:


Muy importante Poco importante Nada importante


  1. Trabajar

  2. La familia. Hijos, nietos

  3. Realizar actividades deseadas: bailar, viajar, cantar, deporte, otras

  4. Gozar del descanso y tranquilidad

  5. Gozar de buena salud física y mental

  6. Ser amado. La intimidad y el erotismo

  7. Ser tecnológico: manejar aplicaciones, estar en las redes

  8. Ser espiritual: en la iglesia, templo, lectura, grupos de oración, meditación

  9. Tener un proyecto nuevo de vida, algo que siempre quise y hasta ahora no…

  10. Ser consciente de los problemas en el mundo y ser activo/a para ayudar a…

  11. Vivir de un modo seguro y sin sobresaltos

  12. Respetar las tradiciones familiares

  13. Los amigos

  14. Aceptar y ocupar un lugar más pasivo

  15. Cuidarme de la depresión más que antes

  16. Estar con gente de la misma edad, ya que nos parecemos

  17. Contar con hijos o familiares de quienes depender

Nuevos interrogantes
  1. Un tema que provocó nuestra inquietud es la falta de denominación para este segmento etario. El término “anomia” puede definirse como desorganización social por falta de normas, así como un trastorno del lenguaje que implica la imposibilidad de nombrar las cosas.  Si la realidad humana se construye en el lenguaje (Maturana) y aún no tenemos un nombre para el sector de la población mayor de 60 años de edad, a los que se ha llamado viejos, ancianos, sexagenarios, abuelos, adultos mayores, ¿podríamos suponer que en el imaginario social se está dando un proceso de fundación en el que los instituyentes plasman palabras para la creación de nuevas formas de estar en el mundo? Asimismo, nos preguntamos: ¿hay una realidad de los adultos mayores co-construida en contextos de conversación, aún en medio de los prejuicios sociales respecto de envejecer? Aunque no tenga validez estadística, a partir de esta observación, comenzamos a preguntarles a los entrevistados cómo les gustaría que los llamen en esta etapa. La mayoría respondió “no sé”, mientras que algunos dijeron “de alguna forma respetuosa” y unos pocos optaron por “mayores” 7

  2. Llama la atención, el bajo puntaje que se observa en las respuestas sobre el ítem “sentirse amado/a, la intimidad y el erotismo”. Teniendo en cuenta que el ser humano es un ser deseante desde el comienzo hasta el final de la vida, nos preguntamos si evitaron elegirlo por ser un tema del que “no se habla” en la sociedad. Sin embargo, aquellos que están pasando la cuarentena satisfactoriamente acompañados, manifiestan estar con mejor estado de ánimo que aquellos que están en soledad.

  3. Otro tema considerado poco importante, a diferencia de lo que esperábamos, fue el “ser tecnológico”. Ellos mismos nos dicen que al no ser nativos tecnológicos, privilegian los encuentros presenciales antes que las redes, y si pasan horas frente a una pantalla es porque se adecúan a los tiempos que corren y no porque sea un ideal. “Me llena más el alma charlar unos minutos con la empleada de la panadería que horas frente a la computadora” (Encuestado 72 años, jubilado, que está aprendiendo a utilizar las redes).

  4. Como dijimos, luego de cincuenta días de aislamiento social, las personas que configuran cuadros psicopatológicos con ansiedad, irritabilidad, insomnio, agobio, hipocondría, fobias, melancolía, etc. aumentaron de un 10% a un 20%. Si bien es una tendencia considerable, la cifra es menor que el 30% que indican otros estudios realizados a la población en general 8 . Se podría plantear alguna hipótesis al respecto de la fortaleza de este segmento etario frente a las adversidades, pero no es el objetivo del presente trabajo, por lo tanto, lo consignamos como interrogante para próximas investigaciones.

  5. En las entrevistas realizadas con los entrevistados con cuadros psicopatológicos severos, ellos refieren que la pandemia no les permite dar continuidad a la cotidianeidad 9. Es decir, ven desmejorada su calidad de vida al no encontrar un espacio para desarrollar sus costumbres y sus rutinas de la misma forma que antes, de acuerdo con sus creencias más arraigadas y a los valores subyacentes. En el segmento mencionado pueden inferirse duelos, expresados en agotamientos y un cansancio abrumador. Hemos observado que entre las dificultades para la elaboración de los duelos incide la situación de ambigüedad que les genera el no saber cuándo terminará el aislamiento. La fantasía que evocan es de una situación psíquica incierta e interminable, cobrando importancia el concepto de “continuidad” que alude a que una ruptura en la historia de algunos adultos mayores provocaría un impacto importante en la psiquis. 

Conclusiones 

A partir de este estudio concluimos que los adultos mayores de 60 a 85 años, de una franja de clase social media de Buenos Aires, evolucionan hacia nuevas formas culturales, yuxtapuestas con expresiones prejuiciosas en la sociedad. Por ejemplo, el deseo de aventurarse a un nuevo proyecto se yuxtapone con el prejuicio de que el mayor es un ser pasivo, ganando espacio lo primero sobre lo segundo, es decir, el deseo sobre el mito. 


En función de los resultados obtenidos, consideramos que los mayores están construyendo una nueva forma de estar en el mundo, abriéndose paso, ya no tan silenciosos, entre estereotipos. Con relación a lo dicho, la anomia –interpretada como ausencia de palabras para denominar algo– podría estar ocultando un proceso de creación de sí mismos para pasar de la invisibilidad a tener un nombre. 


Notamos que en el aislamiento y frente a un hecho disruptivo, la tendencia descripta se mantiene igual. En otras palabras, refieren mejor calidad de vida si se sienten bien acompañados, usan el humor, tienen un estilo de afrontamiento basado en la resiliencia, son selectivos a la hora de elegir la información que reciben y practican la creatividad. Por el contrario, observamos que un estilo de afrontamiento excesivamente estructurado puede devenir en un desmejoramiento de cuadros psicológicos previos o en un surgimiento de síntomas. Pero tanto en uno como en otro caso, los valores citados se mantienen relativamente estables.


Para finalizar, entonces, diremos que más allá del contexto, la situación vital y la personalidad de cada mayor entrevistado, se profundiza en las personas estudiadas, su convicción en los valores que conforman la nueva cultura que le da sentido a su existencia. 


Buenos Aires, mayo de 2020


Referencias Bibliográficas

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Anexo I. 

Cuestionario sobre los valores que dan sentido positivo a la vida cotidiana del adulto mayor, costumbres y creencias. Consigna: Señale con una cruz los ítems que para usted son importantes, algo importantes y poco importantes. 


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Anexo II

Tabla 1. La siguiente tabla muestra la cantidad de respuestas que obtuvo cada uno de los valores culturales del cuestionario, incluyendo el total de la muestra.


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Notas
1  Según la Encuesta Nacional sobre Calidad de Vida de Adultos Mayores 2012, INDEC. Con referencia al tiempo libre, casi 6 de cada 10 entrevistados realizó ejercicios o actividades físicas -como salir a caminar, trotar, nadar, hacer un deporte, gimnasia, yoga, baile, etcétera- en los últimos tres meses, y en su mayoría la práctica es de más de una vez a la semana (78%).


2 El Censo Nacional de Población y Hogares del Bicentenario, INDEC, 2010 dice “se destaca el incremento de la participación de los adultos mayores (65 años y más) a lo largo de los años censales. Esto ubica a la Argentina entre los países más envejecidos de la región, con una proporción de 10,2% de población adulta mayor en el total nacional”.


3 Dabove, M. I., & Arrubia, E. (2018). ¿Demasiado vieja para el sexo?. Derecho y Ciencias Sociales, (19), 63-74. Fac. de Ciencias Jurídicas y Sociales, UNLP. https://doi.org/10.24215/18522971e039


4 Leopoldo Salvarezza, Médico especialista en Psiquiatría y Geriatría, Psicoanalista, pionero de la Psicogerontología en la Argentina.


5 Ricardo Iacub: preside la AAGG, Asociación Argentina de Geriatría y Gerontología.


6 El Cuadernillo del INADI “Discriminación en la vejez” enumera ejemplos de estereotipos y prejuicios hacia las personas adultas mayores, a saber: no son independientes, no pueden manejarse por sí mismas. Tienen limitadas sus capacidades. Son pasivas e improductivas. No tienen actividad sexual. Siempre tienen alguna enfermedad. Tienen trastornos cognitivos. Se resisten a los cambios. Se llevan mal con las personas jóvenes.


7 Maturana descubre que nos realizamos en un mutuo acoplamiento lingüístico, no porque el lenguaje nos permita decir lo que somos, sino porque somos en el lenguaje, en un continuo ser en los mundos lingüísticos y semánticos que traemos a la mano con otros"


8 El Instituto de Neurociencia Cognitiva (Conicet/Ineco/Universidad Favaloro) encuestó a más de diez mil personas de 14 a 84 años. El trabajo concluyó que alrededor de un tercio de los encuestados atravesaba un estado depresivo o ansioso significativo.


9 Benyakar, M.; 2003: “Lo Disruptivo cualifica la capacidad potencial de un fenómeno fáctico de desestabilizar los procesamientos psíquicos. Y como fenómeno fáctico relacional, nos permite remitirnos, analizar las cualidades y evaluar la dinámica de un accidente, una violación, una crisis, o cualquier tipo de relación movilizante para el psiquismo, desde su perspectiva fáctica. Así, podemos adjudicarle un mayor o menor potencial de disruptividad a lo sucedido fácticamente”.

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Articulos Cientificos
Curriculum del autor/a

Monica Burstein

moniburs60@gmail.com

Mónica Burstein es Licenciada en Psicología, título otorgado por la Universidad de Buenos Aires. Trabaja en su consultorio privado, desde hace cuarenta años, hasta la actualidad, y es prestadora del equipo de Familia y Pareja en PROSAM. Recibió el premio de la Beca Nacional de Investigación 2007, en Cuidados Integrales de Larga Duración para Personas con Pérdida de Autonomía, otorgada por la Fundación ISalud. Realizó investigaciones para la Universidad de Morón. Fue docente adjunta por concurso en esa Universidad, docente de la materia “Modelos Sistémicos” en la Universidad Abierta Interamericana, y de la materia “Epistemología Sistémica” en la Universidad Maimónides. Fue supervisora del Equipo de psicopatología de adultos en el Hospital de Morón. Fue miembro de la comisión directiva de la Asociación de Psicoterapia Sistémica de Terapia Familiar de Buenos Aires. Participó como parte de Comités Científicos, como coordinadora de mesa y como relatora en diversos Congresos de Psicología.

Laura Santillán

laura0466@yahoo.com.ar

Laura Santillán es Licenciada en Psicología, título otorgado por la Universidad de Buenos Aires, Especialista en Psicogerontología, título otorgado por la Universidad Maimónides. Actualmente es admisora en el área de psicopatología para diversas obras sociales en consultorios externos y atención domiciliaria. Realiza coordinación de talleres de Rehabilitación cognitiva y estimulación de la memoria dirigidos a los adultos mayores. Modalidad grupal e individual. Es Perito forense en ciudad de Buenos Aires.