CONSIDERACIONES PRELIMINARES ACERCA DE LA INVESTIGACIÓN EN PSICOANÁLISIS

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Clara Azaretto

Resumen

El trabajo se propone ubicar algunas cuestiones que hacen a la problemática de la investigación en psicoanálisis. Entre ellas se señalan la concepción de ciencia y su correspondiente versión de investigación. Cuáles fueron los aportes al respecto de Freud y Lacan.


Palabras clave: Psicoanálisis - investigación


La pregunta por la Investigación en Psicoanálisis se reinstaló y actualizó a partir de la inserción del psicoanálisis en los espacios institucionales, tanto hospitalarios como académicos. La normativa académica que incluye la investigación sistemática como soporte de la enseñanza, acorde con las pautas de la producción científica, reactualizó la pregunta acerca de los modos de cientificidad del Psicoanálisis.


Las respuestas a estos requerimientos son muy variadas, desde la aceptación no cuestionada, hasta la afirmación apresurada acerca de la imposibilidad para el Psicoanálisis de incluirse en el campo de las investigaciones llamadas científicas.


Estas dificultades sitúan y actualizan en el campo del Psicoanálisis el problema de la lógica de su producción teórica. Problema que trasciende los ámbitos académicos y hace a la praxis misma del psicoanalista, específicamente al modo de transmisión de su hacer en la clínica y a la manera de operar frente a los interrogantes que la teoría le presenta.


Al momento de ubicar la cuestión acerca de lo que entendemos por Investigación en Psicoanálisis se nos presentan varias dificultades:
¿Nos referimos al campo de investigación? ¿Aludimos a los procedimientos? ¿Señalamos una lógica de investigación específica? ¿Pensamos en investigación en psicoanálisis, en investigaciones en psicoanálisis? ¿La especificidad depende de sí se trata de Investigación en Psicoanálisis o de Investigaciones con el Psicoanálisis?


Otros interrogantes se abren al momento de calificar la Investigación en y con el Psicoanálisis en el marco de las llamadas investigaciones científicas: ¿Hay investigación científica en psicoanálisis? ¿qué atributos caracterizan a las investigaciones llamadas científicas?, cuestiones que reabren las preguntas acerca de la cientificidad en psicoanálisis.


Independientemente de cómo respondamos las preguntas hasta aquí planteadas, podemos sí afirmar que hay investigaciones en psicoanálisis, la vigencia y el enriquecimiento del Psicoanálisis no podría haberse sostenido sin el trabajo de investigación.


Son numerosos los estudios que se han producido bajo la nominación de Investigación en Psicoa-nálisis. Muchos de ellos se formularon el supuesto de que hacer ciencia es adoptar el modelo de investigación de otras disciplinas. Este supuesto plantea que sólo merecerá el nombre de Investigación aquello cuyo producto se procesó según las vías de las confusamente llamadas investigaciones empíricas y experimentales. Reducen así el modelo de investigación al propuesto por el Círculo de Viena, quienes equiparan método de investigación a método de validación y validación sólo corresponde, para ellos, a la vía inferencial inductiva.


El término "empírico" corresponde a lo "correspondiente a la experiencia", el significado de "empírico", depende, pues, del sentido que le demos a "experiencia". El empirismo clásico equiparó lo empírico a experiencia sensible, restringieron además lo sensible a lo observable mediante la vía privilegiada del sentido de la vista. Mientras que los apriorismos dieron a la experiencia el valor de "experiencia intelectiva".


Aún hoy, muchos asocian investigación con procedimientos estadísticos, con estudios experimentales o indagaciones que alcancen niveles de generalización que permitan predecir comportamientos futuros en situaciones que se consideran semejantes a las desplegadas en el experimento. Nada más lejos de lo que planteamos como investigación en nuestro campo.


A menudo los psicoanalistas equiparamos la actividad de investigación con la práctica clínica. Otras veces investigación se iguala con la presentación de un trabajo en el que informamos acerca del transcurso de un tratamiento y corroboramos su enlace con ciertas hipótesis más abarcativas. En otras ocasiones procuramos reunir en un texto las ideas que diversos autores, exponen acerca de un problema (la transferencia, por ejemplo) para extraer (o no) una conclusión crítica. También procuramos a veces articular las hipótesis psicoanalíticas con los desarrollos realizados en otras disciplinas (lingüística, antropología, por ejemplo). Son menos frecuentes las tentativas de reconsiderar o resignificar conceptos básicos del psicoanálisis. Todos estos tipos de investigación resultan válidos y encuentran un lugar en un marco global, que diferencia entre el estudio de los fundamentos y el derivado de la práctica, así como la consideración de los nexos entre ellos.


Muchos trabajos centrados en explicitar la problemática de la investigación en psicoanálisis o las relaciones entre Psicoanálisis y Ciencia centran específicamente sus preguntas en el lugar de la articulación, lo que supone dejar fijo o constante el término Ciencia, ésta toma consistencia y parece no encerrar ninguna contradicción. Cierta pregnancia de lo que modelizó el Empirismo lógico como criterio de demarcación del campo de lo científico obtura la po-sibilidad de pensar las investigaciones en el campo del psicoanálisis. Para el positivismo o Empirismo Lógico (Rudof Carnap), las conclusiones teóricas se justifican mediante procedimientos inductivos, vía generalización. La tarea del científico consiste en proponer enunciados y justificarlos dando cuenta de la base empírica de la que derivaron inductivamente. Mientras que para el falsacionismo de Karl Popper el paso inductivo no es lógicamente válido. Estas dos interpretaciones corresponden a las dos variantes epistemológicas dominantes: inductivismo y Deductivismo. Si el criterio es el señalado por el Empirismo lógico,entonces, no es posible la investigación en Psicoanálisis.


El lógico Jan Lukasiewicz (1878-1956) nos advierte sobre está frontera planteada por los positivistas. En un texto titulado Elementos creativos en la Ciencia dice: Puesto que no es cierto que todos los juicios verdaderos formen parte de la ciencia, algún otro valor habrá, además de su verdad, que confiera a determinados juicios el rango de verdades científicas. Ya Sócrates y sus grandes continuadores pensaron que ese valor adicional era la generalidad.


Sin embargo la generalidad no es ni una característica necesaria ni una característica suficiente de las verdades científicas.  


Hoy en día los científicos se sienten más inclinados a ver en la generalidad un valor práctico... pero el valor práctico no es, tampoco, ni una propiedad suficiente ni una propiedad necesaria de las verdades científicas.


El valor adicional, además de la verdad, que todo juicio debe poseer para pertenecer a la ciencia puede definirse como la capacidad de despertar, o de satisfacer, directa o indirectamente, necesidades intelectuales comunes a grupos de hombres.


Son múltiples los lugares en la obra de Freud y de Lacan que nos dan lugar a plantear sus lógicas de producción. Podemos hoy inferir sus "programas" de investigación, sus interrogantes, las idas y vueltas con sus hipótesis. Específicamente sus procedimientos con el estilo "científico".


Uno de los grandes méritos de Freud, como creador, fue su preocupación por dar cuenta de los procedimientos de la lógica de construcción de su teoría y de su técnica.


Para él fue un requisito necesario la explicitación de sus modos de descubrimiento en cualquiera de los niveles en que ubicó al Psicoanálisis: tratamiento clínico, técnica e investigación.


En la obra, tanto de Freud como de Lacan, son muchos los recursos conceptuales que provienen de otros campos de conocimiento; le era necesario recurrir a ellos como soporte y para recrearlos con nuevas significaciones.


Lógica solidaria con la propuesta por Charles S. Peirce para la creación de nuevas hipótesis. Peirce aporta al campo de la Metodología de la Investigación el valor de la lógica de la producción de nuevas hipótesis. A la clásica reducción de los modos inferenciales en Inducción y Deducción, plantea el análisis de la abducción, conocida también como retroducción, reducción o inferencia por hipótesis.


Gastón Bachelard, en el capítulo 3 de su clásico libro La formación del espíritu científico plantea las condiciones de posibilidad de los conceptos para que tengan valor científico. Critica a Bacon por la relevancia que éste pone en la generalización y afirma que "el espíritu científico puede extraviarse al seguir dos tendencias contrarias: la atracción de lo singular y la atracción de lo universal. En el plano de la conceptualización definimos esas dos tendencias como características de un conocimiento en comprensión y de un conocimiento en extensión. Pero si la comprensión o intensión y la extensión de un concepto son tanto la una como la otra motivo de detención epistemológica dónde se encuentran las fuentes del movimiento. ¿Por qué esfuerzo puede el pensamiento encontrar una salida?"


Allí plantea una tercera vía entre comprensión y extensión, el poder de deformación de un concepto, "La riqueza de un concepto científico se mide por su poder de deformación". Podemos homologar la propuesta de Bachelard a lo que Juan Samaja ubica como el uso de las analogías para establecer nuevas hipótesis.


Lo que plantea Bachelard lo realizaron tanto Freud como Lacan. "Complicar" un concepto antiguo, deformarlo hasta incluir en él las condiciones que lo hagan aplicable, articulando teoría y práctica del psicoanálisis. El recurso y uso en Lacan de conceptos matemáticos pueden ubicarse en esta dimensión.


Es la práctica anudada con la teoría, la praxis.


Freud no sacralizó los conceptos que el mismo construyó sino que, por el contrario, cuando no le servían para describir las experiencias clínicas con las que se confrontaba, decidió deformarlos hasta que respondieran por la estructura que intentaban describir. Su eficacia teórica está en relación a la posibilidad de transmitir algo de lo que determina la experiencia analítica.


En Más allá del principio del placer nos muestra un camino de investigación: colocó en el punto de partida su praxis. Es decir, aquello que los pacientes dicen y el espacio de teorización de los efectos producidos en la clínica. Todas sus investigaciones reconocen ese punto de partida.


Leyendo lo que escuchaba que sus pacientes decían, Freud hipotetizó el inconsciente. Luego tuvo que modificar sus hipótesis sobre el principio de placer como regulador de los procesos psíquicos. Ciertos observables clínicos se le impusieron. Repetición en transferencia, reacción terapéutica negativa, el juego infantil, los sueños de las neurosis traumáticas, las neurosis de destino son observables clínicos que cuestionan las hipótesis que hasta ese momento sostenía. Cabe aclarar que cuando hablo de observable me refiero lectura interpretativa de la experiencia.


En estos fenómenos encuentra un común denominador: La compulsión de repetición y la abolición del principio de placer. Son estos observables los que lo llevan a modificar su hipótesis y aventura entonces que debe existir algo más allá del principio del placer que lleva hacia la muerte y que da cuenta de la compulsión de repetición presente en esos fenómenos. Debe existir algo que pulsa hacia la muerte, no como un fenómeno accidental sino como un hecho de estructura. La pulsión de muerte se instala entonces como una hipótesis lógicamente necesaria.


En Psicoanálisis y Telepatía Freud señala que los analistas, a diferencia de los ocultistas no pueden desmentir que son del linaje del pensamiento científico exacto. ¿Qué los diferencia?


Los ocultistas son unos convencidos, buscan corroboraciones, no están dispuestos a sacrificar sus supuestos; mientas que los analistas: "contrariando las tentaciones del principio de placer, están dispuestos a sacrificarlo todo para conseguir una partícula de certeza objetiva: sacrificar el refulgente brillo de una teoría sin lagunas, la empinada conciencia de poseer una cosmovisión acabada, la tranquilidad del alma que una motivación de anchas bases daría su obrar ético y acorde a fines. En vez de eso, se conforman con unos jirones fragmentarios de conocimiento y unos supuestos básicos no del todo delimitados, a la espera de cualquier remodelamiento."


En El porvenir de una ilusión no vacila en establecer la analogía con el cálculo infinitesimal en cuanto la rigurosidad del método psicoanalítico.


Aclaramos que para el cálculo infinitesimal acceder a ese rigor fue resultado de múltiples investigaciones a lo largo de doscientos años.


En Introducción del Narcisismo especifica el camino de construcción teórica en Psicoanálisis allí opone teoría especulativa a teoría construida sobre la interpretación de la experiencia. Dice: "Por cierto, representaciones como las de libido yoica, energía pulsional yoica y otras semejantes no son aprehensibles con facilidad, ni su contenido es suficientemente rico; una teoría especulativa de las relaciones entre ellas pretendería obtener primero, en calidad de fundamento, un concepto circunscripto con nitidez. Sólo que a mí juicio esa es, precisamente, la diferencia entre una teoría especulativa y una ciencia construida sobre la interpretación de la empiria. Esta última no envidiará a la especulación el privilegio de un fundamentación tersa, incontrastable desde el punto de vista lógico; de buena gana se contentará con unos pensamientos básicos que se pierden en lo nebuloso y apenas se dejan concebir; espera aprehenderlos con mayor clari-dad en el curso de su desarrollo en cuanto ciencia y, llegado el caso, está dispuesta a cambiarlos por otros. Es que tales ideas no son el fundamento de la ciencia, sobre el cual descansaría todo; lo es, más bien, la sola observación. No son el cimiento sino el remate del edificio íntegro, y pueden sustituirse y desecharse sin perjuicio. En nuestros días vive idéntica situación en la física, cuyas intuiciones básicas sobre la materia, los centros de fuerza, la atracción y conceptos parecidos están sujetos casi a tantos reparos como los correspondientes del psicoanálisis"


Se trata entonces de una ciencia construida en la praxis "siempre habrá que consagrarse a la experiencia clínica de la práctica psicoanalítica", es allí el lugar donde se sitúan las investigaciones psicoanalíticas.


La relación de Freud con la ciencia se diferenció básicamente de la posición de Lacan en que para el primero la pregunta estuvo situada en cómo construir una teoría, un campo teórico según los modos de producción específicos de la investigación científica. Su preocupación fue ubicar sus descubrimientos en el campo de la ciencia, la cientificidad era una meta a alcanzar. Su proceder fue el de un científico.


Lacan encuentra el campo fundado y sus preguntas se ubicaron en la relación a la ciencia como producto, no en su génesis sino en su estructura. Sus reflexiones acerca de las relaciones entre el Psicoanálisis con la Ciencia, los bordes y las fronteras entre estos campos fueron su preocupación, simultáneamente que planteó la necesidad de encontrar un mayor nivel de formalización para la teoría. Interés que lo ubica dentro de las formas de la cientificidad.


En el Seminario El reverso del Psicoanálisis formaliza los diferentes discursos. Cuatro posibilidades que definen formas de lazo social. El lugar del agente, que se dirige al Otro; la producción y la verdad.


Cuatro términos: el sujeto barrado, el S1, significante Amo, el S2, el saber y el objeto a. En el Saber del Psicoanalista y en Televisión ubica una semejanza entre el discurso histérico y el de la investigación científica


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En la analogía los distintos términos pueden adquirir los siguientes valores: en el lugar del agente: el investigador, como sujeto en un momento de tarea: el momento del descubrimiento, que se dirige hacia los S1 significantes amos que comandan la red conceptual de la disciplina científica a la que se refiere para producir un nuevo saber que es producto del discurso y en el lugar de la verdad, queda siempre un resto irreductible que relanza nuevas preguntas al investigador. Esta estructura mínima puede describir lo más propio de la investigación científica y también de la investigación psicoanalítica.


El momento del descubrimiento, tiene la estructura de una pregunta. Pregunta que anticipa la formulación de un problema. El saber es siempre producto del discurso, no se sabe a priori. La respuesta y los efectos de ese saber son desconocidos e imposibles de controlar para el sujeto. El proceso del descubrimiento del inconsciente y de cualquier descubrimiento científico tiene esa estructura.


En algunos textos Lacan menciona un quint discurso por fuera de esta estructura de grupo de los cuatro discursos. Se trata del discurso capitalista.  


Una inversión en el discurso del Amo. 


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El primer efecto de esta inversión es la ruptura de la cadena significante. Ya no tenemos S1 S2. Aquí, un significante no representa un sujeto para otro significante, sino que el S1 se presenta como un significante que no hace cadena al modo del signo. Es el discurso que se apropia de la tecnología.


El agente también es el sujeto. Y se dirige al saber. De qué saber se trata. Se trata del saber obtenido por la ciencia. Aprovecha, toma este saber obtenido en la investigación científica que produce la ciencia y se vale de él ¿para qué? ¿Qué hay en el lugar de la producción? Objetos, objetos de consumo. Lo que este sujeto productor de objetos desconoce es que la verdad que lo mueve es ininterrogable ya que no hace cadena. Se trata del S1 que no hace cadena y está ubicado en el lugar de la verdad. No hay pregunta. Se trata de un ideal que supone que puede agotarse lo real sin resto.


A diferencia del discurso capitalista los cuatro discursos que plantea Lacan dan cuenta de una lógica de incompletud en el punto de la imposibilidad de agotar lo real. Lacan vincula cada uno de estos discursos a los aforismos freudianos de las profesiones imposibles: gobernar para el discurso del Amo; enseñar para el discurso universitario; analizar para el discurso del analista....y podríamos agregar como un cuarto imposible el de investigar, para el discurso de la ciencia en tanto lo real no se agota sino que deja siempre como verdad un resto que relanza la investigación del científico. 


A modo de conclusión 

Al comienzo proponía entre varias preguntas una en la que planteaba si podemos hablar de investigación o de investigaciones en Psicoanálisis.


La respuesta que propongo es conservar ambas como posibles respuestas. Hay investigación en Psicoanálisis al mismo modo en que hay Investigación, pero la investigación en Psicoanálisis está hecha de Investigaciones en Psicoanálisis. Es el problema de investigación que dará cuenta de la lógica específica de la investigación.


El plural permite destituir también la concepción de "el método de investigación" como un procedimiento que preexiste al problema. Es también una manera de pensar la investigación respondiendo a un Ideal Científico que instituye un formato.


Lacan en el Seminario RSI afirma que el analista es al menos dos; uno para producir efectos; otro el que teoriza sobre estos efectos.


Esta proposición sitúa el trabajo de la investigación en un tiempo segundo; y abre la consideración sobre su relación consecuente o divergente respecto de lo terapéutico; hecho que Freud apuntara oportunamente.


"La coincidencia de la investigación y tratamiento en el trabajo analítico es sin duda uno de los títulos de gloria de este último. Sin embargo, la técnica que sirve al segundo se contrapone hasta cierto punto a la de la prime-ra. Mientras el tratamiento de un caso no está cerrado, no es bueno elaborarlo científicamente: componer su edificio pretende colegir su marcha, establecer de tiempo en tiempo supuestos sobre su estado presente, como lo exigiría el interés científico. El éxito corre peligro en los casos que uno de antemano destina al empleo científico y trata según las necesidades de éste; por el contrario, se asegura mejor cuando uno procede como al azar y se deja sorprender por sus virajes, abordándolos cada vez con ingenuidad y sin premisas: Para el analista la conducta correcta consistirá en pasar de una actitud psíquica a la otra al compás de sus necesidades; en no especular ni cavilar mientras se analiza y en someter el material adquirido al trabajo sintético del pensar, sólo después de concluido el análisis.


Sería irrelevante distinguir entre ambas actitudes si ya poseyéramos todos los conocimientos, o al menos, los esenciales, que el trabajo analítico es capaz de brindarnos sobre la psicología de lo inconciente, y sobre la estructura de las neurosis. Hoy estamos muy lejos de esa meta, y no debemos cerrarnos los caminos que nos permitirían reexaminar lo ya discernido y hallar ahí algo nuevo." (Conferencias de Introducción al Psicoanálisis - 6ª Conferencia "Premisas y Técnicas de Interpretación" S. Freud.) 

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Sección
Articulos Cientificos
Biografía del autor/a

Clara Azaretto

revistadiagnosis@fundacionprosam.org.ar

Prof. Adjunta de Metodología de la Investigación. Facultad de Psicología UBA.
Directora del Proyecto UBACyT P081 Lógicas de Investigación en Psicoanálisis 
Asesora de la Dirección de Docencia e Investigación Centro de Salud Mental Nº3 Arturo Ameghino 
Coordinadora del Programa de Investigación Cátedra Unesco Educación pro y para la diversidad