DEPRESION Y SU RELACION CON EL SINDROME DE QUEMARSE POR EL TRABAJO (BURNOUT) EN PEDIATRAS DEL CONURBANO BONAERENSE.

Contenido principal del artículo

Pedro Gil Monte
Mariana Marucco

Se presenta la relación entre Depresión y su vinculación con el Síndrome de quemarse por el trabajo (burnout) en pediatras del conurbano bonaerense. El constructo Síndrome de Quemarse por el trabajo(burnout), medido con el MBI, tiene dos componentes (emocional y cognitivo-aptitudinal). Esto apoya la hipótesis de que la relación del trabajo con la falta de salud se da fundamentalmente a través de la repercusión de aquel sobre las emociones del sujeto. 


Palabras clave: Síndrome de quemarse por el trabajo (burnout)-depresión-pediatras.


Introducción

Desde el marco de los modelos de estrés laboral-salud la relación estrés-salud /enfermedad es entendida como un proceso que comienza con la existencia de una situación en el medio ambiente objetivo la cual es percibida por el sujeto como una situación de amenaza. Ante esto el sujeto desarrolla una serie de respuestas de carácter fisiológico, afectivo y conductual, cuya intensidad va a estar modulada por factores cognitivos y de personalidad. Por último, el estado de salud /enfermedad del sujeto va a ser función de la intensidad y persistencia en el tiempo de las respuestas de éste ante la situación percibida como amenazante. Es una consecuencia individual. 


En el área de atención de la salud es evidente que la permanente cotidianeidad con situaciones de riesgo, de dolor, de sufrimiento, las nuevas enfermedades sociales y la muerte incrementan la tensión emocional de los trabajadores de la salud. Las condiciones de trabajo actuales, las condiciones de vida crítica de la población asistida, la escasez de recursos sanitarios, así como la pérdida del valor social del profesional médico/ a, contribuyen a crear vulnerabilidad y predisponen a diferentes formas de estrés a los pediatras. 


El pediatra es indudablemente el médico de cabecera de niños y adolescentes, y esta aseveración está incluida fuertemente en el subconsciente colectivo nacional. El trabajo como pediatras abarca la responsabilidad sobre la salud integral de niños y adolescentes, requiere una planificación asistencial específica, con tiempos de consulta y recursos que le son propios. La necesidad de explorar al niño en todas las consultas y las dificultades que pone para esa exploración, el hecho de tener que recoger los datos de un tercero, las cada vez más frecuentes variables socio culturales (pobrezaindigencia- falta de accesibilidad, etc), dentro de una cultura profesional donde no está permitido quejarse, condicionan la vulnerabilidad del pediatra al Síndrome de Quemarse por el Trabajo (SQT). 


El SQT aparece en la literatura científica a mediados de los años 701. Freudenberger lo describe como una experiencia de agotamiento, decepción y pérdida de interés por la actividad laboral que surge en los profesionales que trabajan en contacto directo con personas en la prestación de servicios como consecuencia del ejercicio diario del trabajo. 


Maslach y Jackson 2 3 4 estudiaron la forma en que las personas se enfrentaban a la excitación emocional en su trabajo. Estaban interesadas en las estrategias actitudinales denominadas despersonalización. Estas estrategias se refieren a cómo los profesionales de la salud mezclan la compasión con el distanciamiento emocional, evitando el involucramiento con la enfermedad o patología que presenta el paciente y utilizando la "deshumanización en defensa propia", esto es el proceso de protegerse uno mismo ante las situaciones estresoras respondiendo a los pacientes en forma despersonalizada. 


La OMS 5 , en 1994 consideró que el SQT que presentaban los profesionales de los equipos asistenciales era un problema mayor en los servicios de salud, y en el año 2000 6 recomienda cuidar los recursos humanos de las organizaciones de salud, pues si estos no se cuidan, ni se invierte en su mantenimiento, se deterioran rápidamente. Para la OMS los trabajadores son el recurso más importante quposee un sistema de salud para lograr su eficacia porque ésta depende de los conocimientos, de las destrezas, y de la motivación de los profesionales que trabajan en ese sistema. 


Actualmente se involucra al SQT como probable responsable de la desmotivación que presentan los profesionales sanitarios con sus implicancias psicosociales. Asimismo, y dado que la mayor incidencia del SQT se da en profesionales que prestan una función asistencial o social, como los profesionales de la salud, entre ellos los pediatras, el deterioro de su calidad de vida laboral también conlleva repercusiones sobre la sociedad en general. 


El SQT es un proceso que se desarrolla de manera progresiva debido a la utilización de estrategias de afrontamiento poco funcionales con las que los profesionales intentan autoprotegerse del estrés laboral generado por sus relaciones con los pacientes y, en menor medida, por sus relaciones con la organización de salud.  


La definición por excelencia del SQT que se maneja actualmente lo define como: “Un síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal en el trabajo que puede desarrollarse en aquellas personas cuyo objeto de trabajo son personas en cualquier tipo de actividad”7. La mayoría de los autores dedicados al abordaje de esta problemática coinciden entonces en describir estas tres dimensiones de acuerdo con Maslach que contribuyen a delimitar dicho síndrome desde una perspectiva psicosocial:


El agotamiento emocional. Hace referencia a las sensaciones de sobreesfuerzo y hastío emocional que se producen a consecuencia de las continuas interacciones que los profesionales deben mantener con los pacientes y entre ellos. Se entiende también la situación en la que los trabajadores sienten que ya no pueden dar más de sí mismos a nivel afectivo. a despersonalización. Puede ser definida como el desarrollo de actitudes y sentimientos negativos, como el cinismo, hacia las personas destinatarias del trabajo. Estas personas son vistas por los profesionales de forma deshumanizada debido a un endurecimiento afectivo.


La despersonalización. Puede ser definida como el desarrollo de actitudes y sentimientos negativos, como el cinismo, hacia las personas destinatarias del trabajo. Estas personas son vistas por los profesionales de forma deshumanizada debido a un endurecimiento afectivo. Gil Monte y Peiró 8 especifican que ésta dimensión se asocia con la excesiva separación hacia otras personas, silencio, uso de actitudes despectivas, e intentos de culpar a los pacientes de la propia frustración (Vg., al paciente le estaría bien merecida su enfermedad, etc.). 


Realización personal en el trabajo. Se define como la tendencia de los profesionales a evaluarse negativamente, y de forma especial afecta a la habilidad en la realización del trabajo y a la relación con las personas a las que atienden (Vg., pacientes y familiares). Los profesionales se sienten descontentos consigo mismo e insatisfechos con sus resultados laborales.  


El SQT se presenta como un síndrome complejo ya que están presentes consecuencias a nivel psicológico, físico y conductual. Entre los síntomas más comunes informados en la literatura a nivel individual estarían los problemas psicosomáticos, la disminución del rendimiento, y las actitudes negativas hacia la vida en general. 


El análisis de los síntomas que aparecen en la literatura relacionados con el SQT permite afirmar que aparecen implicados todos los sistemas el organismo. Uno de los mayores problemas a la hora de establecer una relación entre falta de salud y SQT es que, si bien las referencias a la relación entre estas variables son numerosas en la literatura, la mayoría de esas referencias tienen un carácter cualitativo, mencionando únicamente que existe relación entre estas variables pero sólo algunas de ellas abordan esa relación mediante estudios empíricos. Otro problema es que en bastantes de estos estudios de carácter correlacional solamente se indica que existe una relación significativa entre SQT y salud o sintomatología psicosomática en general, sin indicar qué tipo de síntomas se han hallado significativamente relacionados con el síndrome.


En años recientes la depresión ha sido considerada en el mundo laboral por su impacto en el absentismo y en disminución del rendimiento en el trabajo. La palabra depresión proviene del latín deprimere y significa hundimiento o abatimiento. En Estados Unidos se ha observado que alrededor del 50% de las causas de discapacidad temporal por enfermedad psiquiátrica, en población trabajadora, corresponden a depresión 9. Los días de trabajo perdidos por depresión en el mismo país representan alrededor de un 40% de los costos totales anuales ocasionados por esta enfermedad 10


Las personas afectadas por depresión enfrentan diversas barreras que dificultan una resolución oportuna y efectiva de la enfermedad. Por lo que la prevención de esta patología resulta de especial interés. Un factor a tener en cuenta es el estigma que se asocia al diagnóstico de cualquier enfermedad mental, que en el caso extremo puede llevar a la pérdida del trabajo; ante tales perspectivas, resulta comprensible, aunque dañina, la opción por el presentismo. 


En algunos estudios 11 12 plantean que se justifica una preocupación especial de parte de los empleadores en orden a facilitar el acceso oportuno a tratamientos eficaces, no sólo por el beneficio evidente en términos de bienestar para los trabajadores, sino por la reducción de costos para la propia organización; ello obliga a superar el punto de vista que considera que los problemas de salud que no son causados de manera exclusiva y directa por el trabajo, son de resolución individual, en particular los problemas de salud mental 13.


La revisión del tema, efectuada por Tennant14, explora la posible relación entre factores de estrés laboral y depresión, malestar psicológico y fatiga / SQT; concluye que a pesar de diferencias en los ambientes físicos de trabajo entre diversos grupos ocupacionales, las investigaciones tienden a coincidir en que algunas características del ambiente social (conflictos en las relaciones, bajo apoyo social) parecen predecir un estado de ánimo deprimido. 


El aspecto más crucial que permite discriminar el SQT de la depresión es que, en el primero, la sensación de impotencia está confinada al ámbito laboral, mientras que en la depresión se esparce, cubriendo todos los aspectos de la vida del paciente. En este sentido, el profesional con SQT posee más rutas de “escape” que el depresivo. Sin embargo, en algunos casos, la situación de SQT es seguida de un cuadro depresivo. Cuándo y por qué esto ocurre es aún una pregunta abierta a la investigación, a la que se ha intentado dar respuesta en algunos estudios vincunlando el SQT, los sentimientos de culpa y la depresión en el desarrollo de ese proceso 15 . Cuanto más grave el SQT, está cualitativamente más cerca de la depresión, aunque permanezca como síndrome independiente 16 .


Brenninkmeyer, Van Yperen, y Buunk17 , afirman que las personas con SQT se ven más vitales que los deprimidos, tienden más a ver las cosas negativas en los otros y no tanto en sí mismos, y tienen la capacidad de disfrutar algunas cosas. Sólo en casos muy graves llega a presentarse ideación suicida y esto generalmente coincide con una depresión comórbida.


En un estudio realizado en un área de salud 18 formulaban la pregunta sobre si consideraban haber presentado alguna alteración física o psíquica a lo largo de su vida laboral en relación directa con el desempeño de su profesión, un 43,9% de respuestas fueron positivas. Entre los síntomas o patologías que los encuestados reconocían haber presentado en algún momento, destacan los trastornos de ansiedad (20,8%), depresión (6,9%), astenia, apatía (9,7%), insomnio (8,3%) y cefaleas tensionales (4,8%).


En una muestra realizada en trabajadores de la salud 19 se describió la presencia de alteraciones psicofísicas los 3 meses previos al estudio en un 50% (38 lo refirieron como ansiedad, 20 como estrés, 5 como alteraciones del «carácter », 4 como depresión, 4 como insomnio, 3 como cefalea y 1 como astenia); este grupo mostró valores inferiores en la escala de autoestima y muy superiores en la de agotamiento emocional.


Si consideramos que el constructo SQT, medido con el MBI, tiene tres componentes (emocional, cognitivo-aptitudinal, y actitudinal), estos resultados apoyarían la hipótesis de que la relación del trabajo con la falta de salud se da fundamentalmente a través de la repercusión de aquel sobre las emociones del sujeto más que a través de los sentimientos negativos del sujeto sobre su competencia o ineptitud. En cuanto a la depresión, podemos afirmar que existen trabajos en la literatura que distinguen claramente el SQT de la depresión, pero no hay bibliografía concluyente en cuanto a la relación de las dimensiones del SQT medido con el MBI y depresión, si bien algunos autores encuentran que la situación de SQT es seguida de un cuadro depresivo y cuánto más grave el SQT, está cualitativamente más cerca de la depresión, aunque permanezca como síndrome independiente 20 21 22.


Objetivos   

Informar sobre la prevalencia del SQT en los pediatras de los hospitales generales del sur del Conurbano Bonaerense, Región Sanitaria VI y analizar las relaciones significativas que se establecen entre las dimensiones del SQT y la depresión. 


Material y método

Diseño transversal, cuantitativo, descriptivo. El muestreo fue no aleatorizado (la recolección se realizó en el año 2005). Fueron incluidos todos los pediatras de planta permanente de 36 horas semanales, con funciones de planta y guardia que trabajan en los Servicios de Pediatría de Hospitales Generales de la Región Sanitaria VI del conurbano bonaerense del primer y segundo cordón (N=228). Después de eliminar los casos no válidos, la muestra de sujetos participantes en el estudio quedó conformada por 123 sujetos. Para las variables sociodemográficas los resultados fueron: Sexo, mujeres 72,40% y hombres 27,60%; la media de Edad de los participantes en el estudio ha sido de 42.38 años (dt=9.28, min.=24 años, máx.= 70 años), con una Moda = 39; sujetos que refirieron tener Pareja estable 82.10%, sin pareja estable 17.90%; no tenían Hijos 28.50%, mientras que 71.50% tení-an 1 o más hijos; 26.80% no realizan guardia, 73.20% realizan una guardia semanal de 24 horas o 2 de 12 horas, más 12 horas de trabajo en consultorios externos o internación; el pediatra con menos años de antigüedad en el cargo fue de 1 año y el de mayor antigüedad de 37 años, con una media de 16.46 y un dt de 9.36. Se utilizó un cuestionario, autoadministrado, anónimo, diseñado en la Unidad de Investigación Psicosocial de la Conducta Organizacional (UNIPSICO) Facultad de Psicología de la Universidad de Valencia (España). Este instrumento incluyó variables sociodemográficas: Sexo, Edad, Estado civil, Hijos, Años de ejercicio profesional, Contrato (sí realiza o no guardia) y dos escalas Likert que evaluaron: 1- el SQT (Maslach Burnout Inventory – Human Service Survey, (MBI-HSS), Maslach y Jackson 2 4 ), que consta de tres subescalas  denominadas: Realización personal en el trabajo (8 ítems) (=.84), Agotamiento emocional (9 ítems) (=.88), y Despersonalización (5 ítems) (=.78), en este estudio se empleó la forma de frecuencia; y Depresión (Escala Auto aplicada de Depresión de Zung 23 , Self-Rating Depression Scale, SDS) (=.85). Para el procesamiento de datos se utilizó el programa SPSS versión 11.0. Se realizaron análisis descriptivo de las variables del estudio: media, desvío estándar,rango, alfa de Cronbach de cada variable, análisis de la prevalencia del SQT y de la depresión en la muestra, estudio diferencial en función de las variables sociodemográficas (análisis de varianza y pruebas de t-test), estudio correlacional de las dimensiones del SQT con la depresión. Para ello se calcularon las correlaciones de Pearson y se realizaron análisis de regresión Stepwise (paso a paso) y análisis de regresión jerárquica.  


Resultados

La prevalencia del SQT se estableció utilizando los criterios de riesgo de Gil Monte y Peiró 24y así obtuvimos que 33 sujetos (26.82%) puntúan alto en baja Realización personal, 64 (52.03%) sujetos presentaron niveles altos de Agotamiento emocional, y 47 (38.21%) sujetos presentaron altos niveles de Despersonalización. Han desarrollado el SQT 30 sujetos de la muestra (24.39%), ya que presentaban bajos niveles de Realización personal junto con altos niveles de Agotamiento emocional y de Despersonalización. También se estableció la prevalencia  utilizando los criterios clínicos de Schaufeli y Dierendonck 25. 


Siguiendo estos criterios, 23 (18.69%) sujetos presentaron baja Realización personal en el trabajo, 24 (19.51%) de los sujetos presentan altos niveles de agotamiento emocional y 30 (24.39%) presentaron altos niveles de Despersonalización. La prevalencia del SQT es de 3.25%, sólo 4 sujetos puntúan alto en Agotamiento emocional, Despersonalización y bajo en Realización personal en el trabajo (Tabla 1 y Figura 1).


 


 


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Nota1: Número sujetos según el grado de afectación (%).
Nota2: PA: Realización personal en el trabajo; EE: Agotamiento emocional; DE: Despersonalización 


 


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La prevalencia de depresión se estableció siguiendo los criterios de Conde, Escribá, Izquierdo 26 y obtuvimos: no depresión 10.60%, leve de 39.02%, moderada 43.06%, grave de 7.31% (Tabla 2 y Figura 2).


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La variable Edad se correlacionó positiva y significativamente con Realización personal en el trabajo r=.26 (p<.001); y la correlación fue negativa y significativa para Despersonalización r= -.24 (p<.001). (Tabla 3). 
El Estado civil se correlacionó negativa y significativa para Agotamiento emocional r=-.20 (p<.05). Los Años de ejercicio profesional se correlacionaron negativa y significativa para Realización personal en el trabajo r=-.26 (p<.01) y para Despersonalización r=-.24 (p<.001). La variable Contrato se correlacionó negativa y significativa para Agotamiento emocional r=-.18 (p<.05).  


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Nota 1:  E. civil: estado civil, An. Ejer: años de ejercicio profesional, PA: realización personal en el trabajo, EE: agotamiento emocional, DE: despersonalización, Depre: depresión. Nota 2: ***p<.001,** p<.01, *p<.05


La variable Depresión correlacionó positiva y significativamente con Agotamiento emocional (r=.66, p<.001) y con Despersonalización  (r=.42, p<.001), y correlacionó negativa y significativamente con Realización personal en el trabajo (r=-.45, p<.01). Resultaron predictores significativos el Agotamiento emocional ( = .57, p.001) y la Realización personal en el trabajo  (= -.22,p.01). El porcentaje de varianza explicado de manera conjunta por estas variables fue del 48% (explicado por el agotamiento emocional, 44% y por la realización personal en el trabajo el 4% adicional). 


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Discusión


La muestra quedó conformada por 123 sujetos, con una tasa de respuesta sobre los cuestionarios distribuidos del 53.94%. Al tratarse de cuestionarios anónimos, desconocemos las causas de no-respuesta, pero no podemos descartar que pudiera existir un sesgo de no-respuesta o falta de motivación de la persona de referencia en dichos centros asistenciales, para llevar a cabo el estudio. Además, si se da el caso de que las personas menos satisfechas con su calidad de vida profesional no hubieran contestado la encuesta, deberíamos considerar que la tasa de prevalencia sería más alta que la obtenida.


La prevalencia obtenida siguiendo criterios clínicos 25 fue del 3.25%. Los criterios clínicos determinan un diagnóstico certero de pediatras  quemados, personal que seguramente debería encontrarse de baja laboral, hasta resolución de la patología (por las implicancias) o su baja laboral definitiva. Siguiendo los criterios de detección de riesgo 24, prevalencia fue del 24.39% y establecen la cantidad de individuos que en un lapso de tiempo, sin intervención tienen altas probabilidades de desarrollar el SQT cómo patología.  


Para los sentimientos de baja realización personal en el trabajo, agotamiento emocional y las actitudes de despersonalización fueron similares en los sujetos de la muestra en función de la variable sexo, no existiendo diferencias significativas en ellas entre los hombres y las mujeres, demostrando que la carga del trabajo es vivida por ambos sexos de igual manera.


Los pediatras que realizan guardias tienen sentimientos más bajos de realización personal en el trabajo. Esto podría estar explicado por la inequidad en la distribución de la carga cuantitativa del trabajo en la jornada laboral, debido a que cuando se encuentran de guardia la exposición a los estresores es continua, a veces sin periodos de descanso. Además desarrollan gran parte de su actividad laboral en la emergencia hospitalaria (24hs, de las 36hs del régimen laboral), están más en contacto con la muerte, no pueden regular la cantidad de pacientes a atender por lo tanto presentan sobrecarga de tareas, deprivación del sueño y sus consecuencias, y una mayor interacción entre el profesional y el sistema paciente-familia.  


El agotamiento emocional ofreció diferencias significativas con la variable estado civil. Así los individuos con Pareja estable puntuaron más alto que los sin Pareja estable. Este resultado es opuesto al encontrado por otros autores, quienes hallaron que “estar casados o con pareja estable” protegía a los individuos del sentimiento de agotamiento emocional 18 27 28 y otros autores que no encontraron correlación ni positiva ni negativa 29 30 . Sin embargo, en un estudio realizado en nuestro país en un hospital de la cuidad de Corrientes 31 , encontraron que los médicos con pareja estable presentaban mayor agotamiento emocional. En nuestro país, entonces esto pudiera estar relacionado con las “cargas familiares”, los bajos salarios que condicionan la necesidad del pediatra de trabajar muchas horas por día, quizás en una situación de multiempleo, para satisfacer las necesidades económicas familiares (89% de nuestra muestra tenía hijos). Otra posible explicación podría ser el involucramiento emocional que exige el ejercicio de la pediatría en estos hospitales y consiguientemente la imposibilidad del profesional de manejar esta situación en el ámbito familiar. 


Para la edad encontramos una relación significativa y positiva con baja realización personal en el trabajo 28 32. Esto podría estar explicado porque a mayor edad cronológica de los pediatras, presentan mayor experiencia laboral, se encuentran probablemente en una situación laboral más estable y con cargos jerárquicos en el Staff del servicio en el cuál se desempeñan y presentan sentimientos de mayor realización personal en el trabajo. La correlación fue negativa para despersonalización, probablemente se puedan explicar estas relaciones en torno a los mecanismos de afrontamiento del estrés adquirido con la edad 32 33 34 35.


La variable depresión correlacionó en nuestros resultados de manera significativa con el SQT. Resultaron predictores significativos el agotamiento emocional y la realización personal en el trabajo. El porcentaje de varianza explicado por el agotamiento emocional fue del 44% y por la realización personal en el trabajo el 4% adicional. Cabría considerar que en los pediatras los sentimientos de agotamiento emocional y realización personal en el trabajo condicionarían una depresión como consecuencia, ya que el deterioro de las emociones afecta al individuo. Los pediatras afectados por depresión enfrentan diversas barreras que dificultan una resolución oportuna y efectiva de la enfermedad. Existen trabajos en la literatura que distinguen claramente el SQT de la depresión, pero no hay bibliografía concluyente en cuanto a la relación de las dimensiones del SQT medido con el MBI y depresión  36 .


Conclusión

La prevalencia de SQT tomando los criterios de riesgo 24 es alta y la de Depresión también, por lo que indudablemente está indicada la intervención. 


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Sección
Articulos Cientificos
Curriculum del autor/a

Pedro Gil Monte

pedro.gil-monte@uv.es

Licenciado en psicología Facultad de Psicología. Universidad de Valencia.
Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos. Escuela Superior de Estudios Empresariales (distrito universitario de Valencia).
Doctor en Psicología. Facultad de Psicología. Universidad de La Laguna
Profesor Titular de Universidad. Facultad de Psicología (Universidad de Valencia).
Director de la Unidad de Investigación Psicosocial de la Conducta Organizacional (UNIPSICO). Universidad de Valencia, España. 
Autor de libros:
“Desgaste psíquico en el trabajo: el síndrome de quemarse" (Ed. Síntesis, Madrid 1997, con J. M. Peiró), El síndrome de quemarse por el trabajo (burnout). Una enfermedad laboral en la sociedad del bienestar”" (Ed. Pirámide, Madrid 2005). 
Autor de capítulos de libro, y ha publicado estudios sobre estrés laboral y sobre el síndrome de quemarse por el trabajo (SQT) (burnout) en revistas internacionales y nacionales. 

Mariana Marucco

mmaruc@intramed.net.ar

Médica Pediatra. Universidad Nacional de La Plata. 
Doctoranda en Salud Mental Comunitaria. Universidad Nacional de Lanús. 
Jefe de trabajos prácticos. Facultad de Medicina.UBA.UDH.Oñativia (UNIPSICO). 
Jefe de Unidad de Diagnóstico y tratamiento. H.Z.G.A. Dr Arturo Oñativia. Alte. Brown. 
Autora de publicaciones sobre el síndrome de quemarse por el trabajo (SQT) (burnout) en revistas internacionales y nacionales.