CONOCIMIENTOS, CREENCIAS Y PRÁCTICAS DE ADOLESCENTES RESPECTO DE SU SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA Y DE LOS SERVICIOS DE ADOLESCENCIA. UN ENFOQUE DE GENERO1

Contenido principal del artículo

Marcela Lopez

En Argentina se ha observado en los últimos años, un aumento notable de la maternidad adolescente siendo el aborto la primera causa de muerte materna. Es por ello que la salud sexual y reproductiva de adolescentes debe ser tomada como un tema prioritario tanto para los servicios de salud como para la formulación de políticas públicas al respecto, poniendo particular énfasis en la prevención así como en la promoción de la salud integral.Es importante el enfoque de género en salud que tiene en cuenta que la dialéctica de las relaciones entre factores biológicos y del medio social, conducen a situaciones de ventaja o desventaja relativa para uno de los sexos. Las asimetrías de género establecen vulnerabilidades diferenciales en los modos de vivir, enfermar, consultar, ser atendido/a y morir.
El estudio analiza conocimientos, creencias y prácticas de adolescentes escolarizados (Ciudad de Buenos Aires, Partido de 3 de Febrero - Gran Buenos Aires, Rosario), respecto de su salud sexual y reproductiva y acerca de la utilización de los servicios de salud que puedan absorber dicha demanda.


Palabras clave: Adolescencia – Salud Sexual y Reproductiva – Conocimientos y Prácticas - Género


INTRODUCCIÓN

La adolescencia es una época de grandes cambios y también de gran vulnerabilidad. Como una etapa específica del ciclo vital, varía en cada contexto histórico, cultural y social; actualmente la Organización Mundial de la Salud la ubica entre los 10 y 19 años.


La mayor parte de adolescentes de las sociedades occidentales urbanas, inician su actividad sexual antes de los 20 años; y cerca de 78 mil mujeres entre 15 y 19 años de edad mueren por abortos inseguros cada año en el mundo, siendo ésta, junto con el embarazo y el parto, la primera causa de defunción en las mujeres adolescentes (Informe Estado de la Población Mundial. Fondo de Población de las Naciones Unidas, 2005).
En Argentina se ha observado en los últimos años, un aumento notable de la maternidad adolescente. La mayoría de estas madres no tiene pareja estable y no cuenta con recursos económicos seguros.2
Abordar políticas de Salud Reproductiva es establecer pautas para garantizar la vida pero no cualquier vida sino una vida con calidad. Partimos de considerar la Salud Reproductiva como un derecho humano básico de varones y mujeres en edad fértil, que integra el derecho a la salud y que comprende la consolidación, respeto y efectiva concreción de principios, derechos y garantías esenciales que aseguren a las personas el ejercicio de una sexualidad sana. También presuponen las condiciones económicas, sociales y culturales que posibiliten su pleno goce y ejercicio.
Estos son criterios mayoritariamente compartidos y forman parte del derecho positivo nacional (Ley Nº 25630. Programa Nacional de Procreación Responsable), jurisdiccional de la Ciudad de Buenos Aires (Ley Nº 418. Salud Reproductiva y Procreación Responsable) e internacional. 



SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA DE LOS/LAS JÓVENES


Entendemos la sexualidad como una práctica simbólica que puede materializar, entre otras, desigualdades sociales de género. Los modelos culturales determinan prácticas diferenciales referidas, por ejemplo a la toma de decisiones en relación al propio cuerpo, al uso de métodos anticonceptivos, etc.
En cuanto a la salud reproductiva, se puede definir como el estado de bienestar en el que las personas tienen la capacidad de reproducirse, tanto como para regular su fertilidad; en que las mujeres logran embarazarse y parir de un modo seguro; en que el resultado del embarazo es exitoso en términos de supervivencia y bienestar de la madre y el niño; en que las parejas pueden tener relaciones sexuales libres del temor a embarazos no deseados o de contraer enfermedades3 .
Esta noción está estrechamente vinculada a la de derechos reproductivos, que hace referencia, entre otros, al derecho de ejercer la sexualidad sin riesgos de contagio de enfermedades de transmisión sexual y SIDA, y el derecho a tener información, educación y medios para regular y decidir embarazos. Se trata de derechos fundamentales que contemplan: el total respeto a la persona; la realización plena, segura y libre de su vida sexual, la libre opción de la maternidad/paternidad, y la planificación familiar voluntaria y responsable. Estas libertades se encuentran asociadas a permitir: el disfrute del más elevado nivel de salud, el ejercicio de las decisiones atinentes a la sexualidad y procreación, y el acceso a información y medios para ejercitar tales decisiones.
La Organización Mundial de la Salud define el logro de la salud reproductiva a través de cuatro objetivos fundamentales:  1) que todas las parejas tengan la posibilidad de reproducirse y regular su fecundidad;  2) que toda mujer puedagozar de un embarazo y de un parto con total seguridad de salud; 3) que elresultado tenga éxito, tanto en términos de la sobrevivencia como del bienestar de la madre y del niño;  4) que todas las parejas puedan gozar de relacionessexuales sin miedo a un embarazo no deseado o a contraer enfermedades.
La población juvenil presenta características particulares, de las cuales los riesgos principales están asociados con el comportamiento, particularmente los aspectos referentes a su salud sexual y reproductiva. En todo esto influye, el inicio temprano de relaciones sexuales, la disociación entre actividad sexual y reproductiva, la falta de información adecuada y la inaccesibilidad a sistemas de atención de la salud, entre otros. En este sentido entonces, uno de los problemas actuales relevantes en nuestro país es el del embarazo y la maternidad adolescente.
El hecho de convertirse en madres a temprana edad implica una mayor vulnerabilidad y muchas veces los proyectos educativos y personales tienen que interrumpirse. Es interesante observar en este sentido cómo a muchas mujeres tanto adultas como adolescentes, les es dificultoso negociar con sus parejas el poder seguir manteniendo sus espacios personales (amistades, estudios, trabajo), A su vez, la negociación con la pareja puede verse como algo que podría afectar la estabilidad de la misma, por lo tanto, el ceder para no crear conflictos, suele ser frecuente.
El abordaje de la temática de los derechos reproductivos, por lo tanto, hace necesario incorporar una perspectiva social y cultural que se oriente en función de mejorar la calidad de vida de los actores implicados. Esta perspectiva tiene en cuenta la significación social, moral y religiosa que se le asigna a la reproducción, así como una visión de la sexualidad como un aspecto central de la vida y de la constitución de la identidad. Es importante en este sentido, una mirada orientada a defender estos derechos, prestando especial atención a la forma en que operan en ella los modelos de género. 
El enfoque de género en salud introduce la reflexión sobre la forma en que los factores biológicos ligados al sexo y las construcciones socioculturales ligadas al género, influyen sobre los procesos de salud-enfermedad-atención y moldean diferencialmente el acceso a los recursos y a los procesos de participación en salud, de los hombres y mujeres4


 


 


OBJETIVOS Y METODOLOGÍA


Objetivo general


Describir y analizar desde una perspectiva de género, los conocimientos, creencias y prácticas adolescentes, respecto de su salud sexual y reproductiva y acerca de la accesibilidad y utilización de los servicios de salud que puedan absorber dicha demanda.


Objetivos específicos



  • Reconocer los conocimientos y creencias sobre salud sexual y reproductiva que tienen los/las adolescentes que consultan a los servicios de adolescencia y de aquellos que no han realizado ninguna consulta en el último año.




  • Analizar las fuentes de información y experiencias de formación en relación a la salud sexual y reproductiva.




  • Detectar las conductas tendientes a reforzar su salud sexual y reproductiva.




  • Indagar acerca del conocimiento que poseen para acceder a distintos servicios de adolescencia del sector público, y acerca de la legislación vigente sobre salud sexual y reproductiva.




  • Determinar desde la perspectiva de los/las adolescentes, los motivos más frecuentes de consulta que los llevan a la utilización de los dichos servicios.



 


DISEÑO Y METODOLOGÍA  

Diseño de tipo exploratorio y descriptivo que utilizó metodología cualitativa y cuantitativa.


Variables



  • Sociodemográficas:  Edad – Sexo - Nivel de educación del adolescente y de los padres - Afiliación al sistema de salud - Situación ocupacional de los padres.



Los campos temáticos que se abordaron en las entrevistas fueron los siguientes:



  • Conocimientos y creencias sobre salud sexual y reproductiva, en relación a: su propio cuerpo, métodos anticonceptivos, reconocimiento de su propio deseo, respuesta sexual masculina y femenina.




  • Fuentes de información sobre salud sexual y reproductiva (medios de comunicación, compañeros, amigos, familiares, etc.)




  • Experiencias de formación (asistencia a cursos formales e informales sobre salud sexual y reproductiva) 




  • Conductas protectoras de su salud sexual y reproductiva (autocuidado, uso de preservativo y otros métodos anticonceptivos, consultas médicas – clínicas y ginecológicas- y psicológicas, etc.




  • Conocimiento respecto al acceso a los servicios de adolescencia Correspondientes a su zona de residencia




  • Conocimiento acerca de la legislación vigente




  • Motivos que los llevan a consultar o no los servicios mencionados.



Dado que las preguntas referidas a estos campos temáticos eran, en su mayoría abiertas, las categorías se realizaron en base a las respuestas de los entrevistados.


Muestras


Se tomó la encuesta a 505 adolescentes: 186 en la Ciudad de Buenos Aires, 168 en el partido de 3 de Febrero y 151 en Rosario.
Se seleccionaron 6 muestras teniendo en cuenta la concurrencia o no a los Servicios de Adolescencia de las 3 jurisdicciones planteadas.

Adolescentes que concurrían a: 

* Programa de Adolescencia del Hospital de Clínicas José de San Martín, UBA.


* Servicio de Adolescencia. Secretaría de Salud Pública. Municipalidad de 3 de Febrero (Provincia de Buenos Aires).


* Consultorios Externos del Hospital de Niños Víctor J. Vilela, Rosario.

Se consideró como población general, a adolescentes que concurrían a diferentes escuelas cercanas a dichos Centros de Salud.


Análisis de los datos


El análisis cualitativo se basó en un método comparativo que fue registrando respuestas similares y detectando diferencias significativas.
Los datos provenientes de la encuesta se codificaron y procesaron a través del programa estadístico computarizado SPSS.


Comentarios acerca del trabajo de campo


No se advirtieron obstáculos durante las entrevistas y los/las jóvenes mostraron interés en los temas tratados.
Se entregó a cada una de las personas entrevistadas, una fotocopia de la Ley Nº 418 de Salud Reproductiva y Procreación Responsable (en Ciudad de Buenos Aires) y de la Ley Nº 25630 Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable (en Provincia de Buenos Aires), fotocopia deautoexamen mamario y autoexamen testicular, y folletos didácticos.
La idea que nos movilizó fue difundir la Ley entre la población adolescente a la que accedíamos a fin de que conozcan sus derechos, y a partir de la lectura de los folletos, reconozcan mejor su cuerpo y puedan implementar medidas de prevención, pero también pensamos que cada uno de ellos podría convertirse en agente multiplicador al llevar el material a su casa y compartirlo con su familia y sus amigos.
La entrega de material despertó la curiosidad de los mismos y sirvió, tanto en las escuelas como en los Servicios de Adolescencia, como disparador para entablar conversaciones sobre la temática.
Se garantizó la confidencialidad de la información a través del anonimato de las respuestas y aclarándoles que las conclusiones finales se referirían a conjuntos sociales y no a individuos.


RESULTADOS

Ciudad de Buenos Aires: se obtuvo una muestra de 186 adolescentes. En el Programa de Adolescencia del Hospital de Clínicas, las 77 entrevistas fueron realizadas en su mayoría en Sala de Espera.
De población general, se entrevistaron 109 adolescentes. En su mayoría pertenecían a la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, la Escuela Normal Superior Nº 1 en Lenguas Vivas, y a otros establecimientos cercanos al Hospital de Clínicas, y alumnos del Ciclo Básico Común (CBC,UBA), sede Uriburu.
3 de Febrero: se obtuvo una muestra de 168 adolescentes; 75 de ellos se entrevistaron en 4 Centros de Salud (localidades de Caseros, Villa Bosch y Ciudadela), dependientes de la Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad de 3 de Febrero, Provincia de Buenos Aires. La tarea fue llevada a cabo en el momento en que los pacientes consultaban distintas disciplinas, por integrantes del Servicio de Adolescencia. Por otra parte, se entrevistaron a 93 jóvenes que concurrían a escuelas de la zona.
Rosario: se obtuvo una muestra de 151 adolescentes: 79 entrevistas se realizaron en el Hospital de Niños "Víctor J. Vilela" y 72 en escuelas de su àrea de influencia.


Así entonces la muestra total fue de 505 adolescentes. En los tres centros de salud se entrevistó mayor cantidad de mujeres que de varones, y esto se corresponde con la proporción de concurrencia de cada uno de ellos. En población general la proporción fue pareja.


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Si bien se trató de respetar una similar proporción de entrevistas por grupos etéreos, el porcentaje de 12 a 14 años es muy inferior en el Centro de Salud de 3 de Febrero debido a la menor concurrencia de estos adolescentes al mismo.



  • La mayoría de los padres y madres de los/las adolescentes tiene Trabajo, fundamentalmente los de población general de la ciudad de Buenos Aires (lo que explicaría que más del 90% de ellos cuenta con obra social).



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  • Los padres de los/las adolescentes de población general de Ciudad de Buenos Aires son los que tienen mayor nivel de educación, ya que más del 60% de ellos han alcanzado estudios universitarios o terciarios. La mayoría de los de Rosario, tienen estudios primarios; y la mayor parte de padres de jóvenes que concurren al Programa de Adolescencia y los de ambas muestras de 3 de Febrero, tiene estudios secundarios.




  • La mayoría de adolescentes entrevistados tuvo en la escuela algún curso salud sexual y reproductiva.
    El mismo consistió en clases dictadas por algún profesor o una charla dada por un laboratorio, pero en este último caso, referida particularmente a las mujeres.
    Los jóvenes de población general de la Ciudad de Buenos Aires fueron quienes en mayor proporción han participado de dichas charlas, que muy pocas veces tocaron la temática de la sexualidad.



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  • El nivel de conocimiento acerca del aparato reproductor es relativamente bajo en todos los entrevistados. Los que más saben son adolescentes de población general de la Ciudad de Buenos Aires y los que concurren al Centro de Salud de 3 de Febrero (casi el 26%), y los que menos saben son los jóvenes de Rosario, particularmente los varones de población general (no saben el 79%).



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Buen conocimiento del aparato reproductor según sexo


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  • Es bastante alto el porcentaje de jóvenes de todas las localidades que saben qué son los métodos anticonceptivos.



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Los que más saben acerca de MAC son los de población general de la ciudad de Buenos Aires y los que concurren al Centro de Salud de 3 de Febrero (muchos de estos últimos al igual que la población encuestada en el Hospital Vilela, concurren para retirar anticonceptivos)
El preservativo y pastillas anticonceptivas son los métodos anticonceptivos más conocidos por todos los adolescentes.


  • En cuanto al conocimiento acerca de Infecciones de Transmisión Sexual los resultados fueron los siguientes %:

 


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Podemos observar que el porcentaje de adolescentes de población general de ciudad de Buenos Aires con conocimientos buenos o muy buenos, es más del doble que el del grupo que concurre al Programa, pero si bien cerca del 73% de estos últimos y del 51% de los de población general conoce poco o nada de ITS, por lo menos la mayoría sabe que se previenen con preservativos.



Porcentaje de jóvenes con buenos o muy buenos conocimientos de ITS


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Los adolescentes de Rosario son quienes menos saben del tema. La cantidad de jóvenes con muy buenos o buenos conocimientos es muy bajo (sólo el 13,9% del Hospital 4,2% de población general). El 31,7% de los que concurren al Hospital y el 54,2% de población general, son los que están en mayor riesgo de contraer ITS. El porcentaje de varones del primer grupo que no saben del tema es el doble que el de las mujeres, pero en población general no hay diferencias tan significativas por sexo.


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Una de las respuestas frecuentes fue: "Mucho no sé pero sí que se previenen con preservativos".
Pero si bien saben que este método los previene, la mayoría no sabe acerca del correcto uso.


  • En cuanto a las fuentes de información, sin lugar a dudas es la escuela donde reciben la mayor cantidad de información acerca de salud sexual y reproductiva: enfermedades de transmisión sexual, aparato reproductor y sexualidad.

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  • Se trató de indagar acerca de qué piensan que es la sexualidad 

 


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* forma de expresarle al otro el amor; abrazos, caricias, amor, seducción. Lo referente al ser varón o mujer, la orientación sexual de cada uno.


Vemos que casi la mitad de los jóvenes de Rosario no sabe expresar qué es la sexualidad, a pesar de que son quienes más temprano se inician, sobre todo los varones.
La población de 3 de Febrero es la que más la relaciona con diferentes formas de expresión y también cree que todas las partes de su cuerpo son capaces de hacerlos disfrutar.
Lo mismo sucede con la población general de la Ciudad de Buenos Aires. Son muchos más los que dan a la sexualidad un sentido más integral que los que la relacionan únicamente con la genitalidad.



  • Los que concurren al Centro de Salud de 3 de Febrero son quienes en mayor medidainiciaron sus relaciones sexuales, quizás podemos relacionar este dato con que es el grupo con mayor porcentaje de edad entre 17 y 19 años.



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  • La edad promedio de inicio es más baja entre adolescentes de población general de Rosario, y sobre todo los varones, que se inician casi dos años antes que los varones de Ciudad de Buenos Aires y los que concurren el Centro de Salud de 3 de Febrero.



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En el grupo de mujeres de todas las poblaciones no hay diferencias significativas en cuanto a la edad promedio de inicio de relaciones sexuales.


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  • Una gran mayoría de los/las entrevistados/as se cuidaron en su primera relación sexual y casi todos con preservativos.

  • Alrededor del 30% cree que las mujeres no pueden las mujeres quedar embarazadas en su primera relación sexual.

28-01-2019_12-27-23_p-m-.png* La pregunta fue ¿Pueden las mujeres quedar embarazadas en su primera relación sexual?


Si sumamos las respuestas negativas y las de los que no están seguros, podemos inferir que en la Ciudad de Buenos Aires, el 33,8% de los jóvenes encuestados en el Programa de Adolescencia y el 27.6% de población general, están en riesgo de embarazo.
En 3 de Febrero, el 24.3% de los encuestados en el Centro de Salud y el 23.7% de población general, están en riesgo de embarazo.
En Rosario las cifras ascienden a 29,1% entre los que concurren al Hospital y 33,4% entre los de población general.
Muchos/muchas piensan que hay que tener varias relaciones sexuales para que la mujer pueda quedar embarazada.



  • Si bien más del 70% de jóvenes cree que debe usar preservativos aunque la pareja sea una persona conocida (compañeros de escuela, amigos) y tome pastillas anticonceptivas, muchos/muchas respondieron que depende de cuánto hace que se conocen, o que usar preservativos siempre, sería lo ideal.



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Por lo tanto si sumamos las respuestas negativas y las de los que no saben o piensan que usar preservativos depende del grado de conocimiento entre ellos, los jóvenes en riesgo de contagio de ITS en Ciudad de Buenos Aires asciende al 26% en el Programa de Adolescencia y 10.1% en población general; en 3 de Febrero 10,9% en el Centro de Salud y 16,2% en población general; y en Rosario, 17,8% de los que concurren al Hospital y 9,7% de población general.


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  • Es interesante la respuesta de la gran mayoría de adolescentes que piensan que tanto varones como mujeres deben llevar preservativos, excepto población general de Rosario, que respondió de esta forma solo el 38%. Esto estaría mostrando, en parte, que se están modificando ciertas conductas tradicionales de género que sostienen que sólo el varón debe llevarlos.
    En ambas poblaciones de la Ciudad de Buenos Aires, son más las mujeres las que creen que son tanto ellas como los varones deben llevar los preservativos; mientras que entre los que concurren al Centro de Salud no hay diferencias significativas en la respuesta de varones y mujeres, en población general, es mayor el porcentaje de mujeres que considera esta respuesta.



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Se transcriben algunas de las respuestas más significativas de muchos de los entrevistados que cree que es responsabilidad de ambos:


"Las mujeres que llevan preservativos son inteligentes, sensatas".
"Está muy bien que las mujeres lleven preservativos, son mujeres que se cuidan"
"Ambos deben llevar preservativos porque son los dos los que se tienen que cuidar y no debe caer la responsabilidad en uno sólo."


Sin embargo muchos/as piensan que:


"Son los varones los que deben llevarlos pero está bien que las mujeres los lleven por las dudas".
El comentario más frecuente entre los que contestaron que son los varones los que deben llevar preservativos fue que:


"Las mujeres que llevan preservativos se acuestan con todos."



  • Excepto entre los que concurren al Programa de Adolescencia, en el resto de las muestras, la mayoría no había visitado últimamente al ginecólogo para una revisación (para mujeres) o al clínico para consultar acerca de tu desarrollo (para varones)



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En Ciudad de Buenos Aires, en población general es similar el porcentaje de mujeres y varones que han consultado al médico/ginecólogo durante el último año, pero entre los que concurren al Programa es casi el10% más de mujeres que lo han hecho (mujeres 54,5%, varones 45,5%).
El Centro de Salud de 3 de Febrero, es el único de los estudiados donde los varones consultan más que mujeres acerca de su desarrollo: el 42,3% de las mujeres habían concurrido al ginecólogo y el 54,5% al clínico. En población general los porcentajes fueron muy inferiores: 11,5% de mujeres y 7,3% de varones.
En Rosario, el porcentaje de mujeres que concurren para su atención es casi tres veces más que el de varones.


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  • El principal motivo de la primera consulta en los tres centros de salud fue por Clínica Médica. En segundo lugar han concurrido a Ginecología las mujeres del Programa de Adolescencia y del Centro de Salud de 3 de Febrero y consultas por MAC en Rosario.
    Psicología fue el segundo motivo de consulta de los varones entrevistados en el Programa de Adolescencia.



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  • Saben de la existencia de Servicios de Atención a adolescentes el 44% de población general de ciudad de Buenos Aires; 36,6% de 3 de Febrero y 11,1% de Rosario. 
    Posiblemente, el elevado porcentaje de adolescentes que saben de la existencia del Programa de Adolescencia, se deba a las tareas de promoción y trabajo en escuelas que desarrolla dicho Programa.



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  • Los que más saben acerca de anticoncepción de emergencia son los/las adolescentes que concurren al Centro de Salud de 3 de Febrero, mientras que los de población general de Rosario, prácticamente no la conocen.



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  • En concordancia con lo anterior los que en mayor porcentaje usaron alguna vez AE, fueron los del Centro de Salud.



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  • Quienes más sabían acerca de la existencia de la Ley Salud Sexual y Reproductivafueron los que concurrieron al Centro de Salud de 3 de Febrero, muchos de ellos se enteraron al momento de la entrevista, al igual que en la Ciudad de Buenos Aires y Rosario.



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COMENTARIOS FINALES


Observamos que en los centros de salud se entrevistó mayor cantidad de mujeres que de varones, y esto se corresponde con la proporción de concurrencia de cada uno de ellos, con lo cual podríamos confirmar nuestra hipótesis inicial de que en general, los varones consultan menos que las mujeres. Entre los concurrentes al Programa de Adolescencia y al Hospital Vilela, es mayor el porcentaje de mujeres que consultó por su desarrollo; en cambio en el Centro de Salud de 3 de Febrero son más los varones que lo hicieron.
Por su parte, entre los entrevistados de población general de las localidades estudiadas (excepto adolescentes de Ciudad de Buenos Aires que consultaron en el último año en similar proporción), las mujeres de 3 de Febrero y Rosario consultaron mucho más al ginecólogo que los varones a su médico acerca de su desarrollo.
El nivel de conocimiento acerca del aparato reproductor es relativamente bajo en todos los entrevistados (en general las mujeres saben un poco más). La mayoría sólo menciona la existencia de aparato reproductor femenino o masculino y su función. Los que más saben son los de población general de la Ciudad de Buenos Aires y los que concurren al Centro de Salud de 3 de Febrero: casi el 26%, puede describir diferentes órganos y su funcionamiento. Los que menos saben son los jóvenes de Rosario, particularmente los varones de población general (no sabe nada el 79%).
Por el nivel de escolarización y tipo de trabajo de los padres, podríamos decir que los del primer grupo pertenecen a estratos medios y los de Rosario a niveles socioeconómicos más bajos. Los conocimientos de estos últimos, son más fragmentarios e incluyen solamente mención al pene y la vagina. En cambio entre los de sectores medios han podido nombrar en mayor medida, órganos y funciones.
En cuanto al conocimiento de infecciones de transmisión sexual, los que más saben son adolescentes de población general de la ciudad de Buenos Aires, la mayoría sólo nombre SIDA y reconoce que se previene con el uso de preservativos. Pero los que podrían estar en mayor riesgo de contraerlas son el casi 53% de varones y 56% de mujeres de Rosario que no saben nada del tema.
Es bastante alto el porcentaje de jóvenes que conocen de métodos anticonceptivos (especialmente los de población general de Ciudad de Buenos Aires y los que concurren al Centro de Salud de 3 de Febrero); los más conocidos son los preservativos y pastillas anticonceptivas.
La mayoría de los jóvenes había recibido en la escuela información sobre salud sexual y reproductiva: infecciones de transmisión sexual, métodos anticonceptivos, etc. La misma consistió en clases dictadas en general por el profesor de Biología o una charla de un laboratorio, pero en este último caso, referida particularmente a las mujeres. Muchos adolescentes, habían tenido las charlas en el nivel primario y no se acordaban nada y a otros, les pareció que ya era demasiado tarde porque sabían todo lo que les decían. Sin embargo fueron muchos a quienes les pareció interesante. Podemos inferir entonces que los niveles y metodología de los cursos fue dispar o que no estuvo acorde para cada grupo.
Sin lugar a dudas entonces, es la escuela, donde los jóvenes, reciben la mayor información acerca de salud sexual y reproductiva: ITS, aparato reproductor y MAC y es entonces allí donde hay que redoblar esfuerzos para profundizar esos conocimientos, poniendo énfasis en la prevención. Es interesante hacer notar en este punto que en el marco de la Ley 13.066, la Dirección de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires dispuso para las escuelas de nivel polimodal la incorporación de dos horas cátedra por semana, con dictado de clases sobre “Adolescencia y salud”; se trata de módulos en los que, los/las docentes de escuelas públicas y privadas abordan temas como la sexualidad responsable, SIDA y pareja adolescente, entre otros. (Clarín 27/4/04).
En ambas poblaciones de Buenos Aires y entre los que concurren al Centro de Salud de 3 de Febrero, es similar la edad promedio de inicio de relaciones sexuales tanto del grupo de mujeres (15,8/15,6) como de varones (15/14,9), siendo algo menor entre varones de población general de Rosario, que inicia a los 13, dos años antes que en Ciudad de Buenos Aires.
Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires y de 3 de Febrero son quienes en mayor medida relacionan la sexualidad con múltiples formas de expresión (formas de expresarle el amor al otro, incluyendo caricias abrazos seducción), es decir tienen una visión más integral de la sexualidad. Casi todos (más del 80%) se cuidaron en su primera relación sexual con preservativo, sin embargo, alrededor del 30% cree que las mujeres no pueden quedar embarazadas en su primera relación sexual, con lo cual estarían en riesgo de embarazo.
Es interesante la respuesta de la gran mayoría que piensa que es responsabilidad tanto varones como mujeres llevar preservativos. Esto estaría mostrando, en parte, que se están modificando ciertas conductas tradicionales de género que sostienen que sólo el varón debe llevarlos.
La población de Rosario es la que en menor medida sabe de la existencia de Servicios de Adolescencia y de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, acerca de la cual se hace necesario, en todas las localidades estudiadas, incrementar su difusión para prevenir situaciones de riesgo.
Los que más saben acerca de anticoncepción de emergencia (y por lo tanto quienes más la utilizan) son los/las adolescentes que concurren al Centro de Salud de 3 de Febrero, mientras que los de población general de Rosario, prácticamente no la conocen.


RECOMENDACIONES

El criterio de salud integral adolescente implica pensar programas ya no desde los problemas, sino desde la prevención, desde la resiliencia. Se ha definido resiliencia como la capacidad social de hacer frente a la adversidad. Algunas situaciones potencian esta capacidad en las personas, como son el fortalecimiento de la autoestima, la construcción de un proyecto de vida, la participación social activa y tener un vínculo con un referente adulto con quien compartir las decisiones.
Acorde a estos criterios los servicios de salud deben orientar sus esfuerzos a potenciar el desarrollo humano de los jóvenes. Esto implica un trabajo interdisciplinario, articulado con programas educativos, recreativos, deportivos, de empleo, en actividades participativas donde los jóvenes sean el centro de las intervenciones.
Las siguientes recomendaciones, entonces, pretenden contribuir al desarrollo integral de los/as adolescentes, mediante el mejoramiento de la calidad de información y de atención de los servicios de salud, orientándolos hacia la prevención clínica y atención de la salud sexual y reproductiva de varones y mujeres con enfoque de género.


En ese sentido, creemos necesario promover:


• La difusión de los servicios de adolescentes, con horarios flexibles, acordes a las necesidades de los/as adolescentes, y especificando claramente las normas de confidencialidad.


• La oferta de consejerías que permitan analizar y transformar la inequidad de género en la capacidad de decisión de adolescentes varones y mujeres sobre su salud, su sexualidad y su desarrollo, sin realizar condenas morales. Esto implica una sistemática reflexión de los trabajadores de salud sobre los estereotipos de género que ellos sostienen y que pueden sostener la inequidad.


• La salida a la comunidad de los Servicios, con actividades destinadas a la prevención y promoción de la salud, en particular la SSyR.


• El acercamiento de los varones a la consulta, aprovechando su concurrencia al servicio por cualquier motivo, para brindar información acerca de la temática de SSyR y trabajar con ellos su frecuente exposición a conductas de riesgo.


• La concientización acerca de los derechos de lo/las adolescentes difundiendo, por ejemplo, la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, y la participación de los varones en las decisiones anticonceptivas y en el cuidado frente a ITS.


• La habilitación de espacios de comunicación en la pareja para discutir las dinámicas de uso de MAC y la distribución de responsabilidades entre varón y mujer.


• La capacitación a los jóvenes en liderazgo para incorporar su participación en programas de consejería juvenil como así también capacitar para incorporar en tareas preventivas a referentes de otras áreas como la educativa, entrenadores deportivos, bandas musicales, medios masivos de comunicación, ONGs.


• La producción y distribución de guías de promoción de SSyR de adolescentes para padres, docentes y jóvenes.


Por otra parte, hemos podido constatar que la mayoría de los/las jóvenes había recibido en la escuela casi toda la información sobre salud sexual y reproductiva, pero la misma estuvo referida particularmente a las mujeres y fue dispar en cuanto a contenidos (casi nunca se abordó la temática de la sexualidad). Creemos que un modelo educativo de la sexualidad adolescente debería contemplar:


• Adquisición de actitudes positivas hacia la sexualidad.


• Favorecer el desarrollo de roles sexuales que propicien relaciones de respeto y equidad.


• Analizar la sexualidad más allá de lo concerniente a los patrones heterosexuales.


• Revalorizar la importancia del componente afectivo en la vida y no sólo en las relaciones de pareja.


• Favorecer mayor conocimiento y relación con el propio cuerpo como elemento de autoestima y de sustento de auto cuidado de la salud.


• Promover criterios equitativos y conductas de responsabilidad compartida en la pareja, tanto en la procreación y crianza, como frente a la decisión y empleo de MAC.


• Promover conductas de responsabilidad recíproca en la prevención de infecciones de transmisión sexual.


En ese sentido entonces pensamos que:


• La información sobre SSyR a adolescentes, en el ámbito escolar, debe estar a cargo de equipos de salud interdisciplinarios y con perspectiva de género, que incluyan además, la temática de la sexualidad e ITS poniendo particular énfasis en la prevención.


• Es necesario disponer la incorporación de horas cátedra semanales, para profundizar dichos conocimientos y prevenir conductas de riesgo.


• Incentivar la participación de los jóvenes como multiplicadores pares de salud, en la promoción de conductas saludables.


 
Notas al pie de pagina:


1 Parte de este trabajo es parte del Informe Final de la Beca Carrillo-Oñativia que fue publicado por el
Ministerio de Salud de Nación
2 Checa, Susana.(2003) Género, sexualidad y derechos reproductivos en la Adolescencia. Buenos Aires,Editorial Paidós
3 Gysling, J. (1994). Salud y derechos reproductivos: conceptos en construcción. En Teresa Valdés y Miren Busto (Editoras) “Sexualidad y reproducción: hacia la construcción de derechos”. CORSAPS/FLACSO.  
4 Gómez, N. (1993). Género y salud en las Américas, OPS Nº 541.  


 


BIBLIOGRAFÍA


CEDES (2003)Ministerio de Salud de la Nación.  Mortalidad materna en Argentina. Problema de salud pública y derechos humanos.CHECA, SUSANA (2003)
Género, sexualidad y derechos reproductivos en la Adolescencia. Buenos Aires, Editorial Paidós.GOMEZ, N.(1993)
Género y Salud en la Américas, OPS Nº 541.GYSLING, J. (1994)
Salud y derechos reproductivos: conceptos en construcción. En Teresa Valdés y Miren Busto (Editoras) “Sexualidad y reproducción: hacia la construcción de derechos”. CORSAPS/FLACSOMERCER, R.; RAMOS, S.; SZULIK, D.; ZAMBERLIN, N. (2001)
The need for youth-orientes policies and programmes on responsible sexuality in Argentina. Reproductive Health Matters, Vol.9, Nº 17.MINISTERIO DE SALUD, SECRETARIA DE ATENCION SANITARIA (2000).
Adolescencia, Buenos Aires, Unidad Coordinadora Ejecutora de Programas Materno-infantiles y Nutricionales.SANTA CRUZ, MARIA ISABEL; BACH, ANA MARIA; FEMENIAS, MARÍA LUISA; GIANELLA, ALICIA; ROULET, MARGARITA (1994).
Mujeres y Filosofía (I) Teoría Filosófica del Género. Buenos Aires, Centro Editor de América Latina. SIEMPRO (Sistema de Información, Monitoreo y Evaluación de Programas Sociales); Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales (2003).
Situación de la Mujer en la Argentina.Tajer, D. (en prensa)
Construyendo una agenda de género en las políticas públicas en salud.

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Articulos Cientificos
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Marcela Lopez

marcela@mail.fsoc.uba.ar

Lic. en Sociología. Investigadora y docente universitaria. 

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